Socialización del pozo Domo Oso X-3 genera controversia en Tariquía
La tensión en torno al proyecto hidrocarburífero impulsado por Petrobras y YPFB se intensifica a pocos días de la socialización del Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental (EEIA) del pozo Domo Oso X-3, programada para este fin de semana en la comunidad de Saicán, ubicada en el municipio de Entre Ríos.
Diversas organizaciones que defienden la Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía han denunciado irregularidades en el proceso de socialización, criticando los plazos limitados para revisar la extensa documentación técnica. Aseguran que la entrega de cinco tomos del estudio apenas una semana antes de la reunión impide un análisis adecuado.
Juan Mendoza, miembro del Comité de Defensa de Tariquía, calificó este proceso como una falta de respeto hacia las comunidades. Indicó que los documentos son extremadamente técnicos y complejos, y resulta inviable que los líderes comunales puedan analizarlos y explicarlos en el corto tiempo disponible. Mendoza confirmó que las organizaciones defensoras no participarán en la socialización convocada por Petrobras.
El conflicto se reavivó tras el fallo del Tribunal Agroambiental, que, si bien rechazó la suspensión definitiva del proyecto, ordenó a Petrobras llevar a cabo una socialización clara del EEIA. Sin embargo, las comunidades ya han manifestado en varias ocasiones su oposición al ingreso de actividades petroleras en la región, y se preparan para mantener vigilia y resistencia contra el avance del proyecto.
Por otra parte, Mendoza advirtió que Petrobras podría estar intentando utilizar a antiguos líderes comunitarios para facilitar su entrada a la zona, señalando a Rodrigo Altamirano, un exconcejal que ahora apoya el proyecto. Esta situación, según Mendoza, busca dividir a las comunidades y debilitar la oposición al emprendimiento hidrocarburífero.
El asambleísta Francisco Romero también criticó el cumplimiento del fallo agroambiental, argumentando que la socialización no garantiza el derecho a la consulta previa, libre e informada. Romero explicó que la consulta debería haberse realizado antes de cualquier proyecto que afecte el territorio, y no puede ser sustituida por una simple socialización.
En este contexto, el proceso de socialización está marcado por divisiones dentro de la provincia O'Connor. Mientras que la comunidad de Saicán apoya el ingreso de Petrobras y YPFB con la esperanza de mejorar su situación económica, organizaciones ambientalistas y la comunidad de Chiquiacá continúan rechazando el proyecto, advirtiendo sobre sus posibles impactos negativos en las fuentes de agua y los ecosistemas de la región.
Petrobras sostiene que está cumpliendo con el mandato judicial de informar sobre el estudio ambiental, pero los defensores de la reserva argumentan que las condiciones para una participación efectiva de las comunidades no están garantizadas, reafirmando su oposición al proyecto.