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Sábado 26 de septiembre de 2026

CULTURA

Edith Vetancur: la coplera que desafió las normas

  • 00:11
  • Álex Mogro

Edith Vetancur Bravo, originaria de Carlazo en la provincia Cercado, ha dedicado su vida a la música, pero lo hizo en la intimidad durante más de cinco décadas. La cultura local dictaba que un niño no debía cantar frente a sus padres, lo que limitó sus primeras expresiones artísticas. Su pasión por la copla comenzó a florecer cuando a los dos años entonó su primera canción para su abuelo.

A los 14 años, comenzó a escuchar el programa de radio de Don Policarpio Sánchez, donde aprendió las tonadas de los copleros adultos que compartían su conocimiento. Esta educación no formal le permitió dominar la tonada antes de entender completamente la estructura de la copla. Su aprendizaje continuó durante la pandemia, cuando se unió a un grupo en WhatsApp que le enseñó la terminología y la técnica detrás de lo que siempre había hecho de oído.

A pesar de sus años de experiencia, Edith enfrentó el desafío de cantar en público. Su primera actuación fue en el concurso Yambuy Coplero, donde, aunque no tuvo éxito, le abrió las puertas a nuevas oportunidades en el mundo de la copla. Posteriormente, participó en otros concursos y comenzó a coordinar eventos en la Casa de la Copla, estableciendo así su presencia en el ámbito artístico.

La publicación de su libro, "Calendario Coplero Chapaco", fue un proceso arduo. Comenzó a escribir sus coplas para no olvidarlas, y al reunir más de cien páginas, decidió que era momento de compartir su trabajo. Sin embargo, enfrentó problemas con la impresión, recibiendo ejemplares de baja calidad que no correspondían a su esfuerzo. A pesar de esto, se mantuvo firme en su decisión de publicar con un lenguaje auténtico que reflejara su estilo personal.

Edith también se distingue por su perspectiva sobre ser mujer en un mundo donde la copla a menudo está dominada por hombres. A lo largo de su vida, ha optado por mantenerse alejada de ambientes que considera abusivos, priorizando su bienestar. Sus coplas abordan temas cotidianos con un enfoque crítico y humorístico, reflejando las realidades que ha observado en su entorno.

Aparte de su talento musical, también es hábil en el arte del tejido, un aprendizaje heredado de su familia. Ella crea diferentes productos, desde mantas hasta polleras, lo que complementa su ingreso junto a sus actividades en TikTok. Su mensaje para las mujeres del campo es claro: nunca dejen de luchar por sus sueños, porque cantar es una forma de liberación y sanación emocional.