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Sábado 12 de septiembre de 2026

POLÍTICA

Eliminación del Ministerio de Planificación genera críticas en el ámbito legislativo

  • 08:09
  • Claudia Gareca

El gobierno boliviano ha llevado a cabo una reestructuración en su gabinete, reduciendo el número de ministerios de 13 a 12 mediante el Decreto Supremo 5675, publicado el pasado viernes. Esta acción ha sido presentada como un esfuerzo por reducir la burocracia y aumentar la eficiencia del Estado.

La eliminación del Ministerio de Planificación ha sido calificada como "una barbaridad" por el diputado José Luis Porcel, quien subrayó la importancia de esta cartera en la administración pública del país. Además, Porcel criticó que el Ministerio de Economía adquiera más poderes tras esta reestructuración.

Porcel también expresó su preocupación por la desaparición del Viceministerio de Autonomías, que ahora dependerá del Ministerio de la Presidencia en un nuevo rol de dirección. A su juicio, esta decisión contradice la necesidad de fortalecer las autonomías en el país, sugiriendo que la administración actual promueve un centralismo perjudicial.

La diputada Lorena Gareca cuestionó si esta reestructuración será efectiva para eliminar la "pereza institucional" que existe en el país. Señaló que aún es incierto si esta medida podrá abordar la eficiencia y la agilidad en la respuesta de las autoridades.

Gareca también mencionó su preocupación por la falta de respuestas por parte de varios ministros a solicitudes de informes, lo que afecta la transparencia en el gobierno. La eliminación del Ministerio de Planificación, para ella, representa una pérdida significativa en la estructura institucional.

Reacción ante la Ley de Inversiones

Respecto a la nueva Ley de Inversiones presentada por el Ejecutivo, Porcel la calificó como interesante pero carente de la solidez necesaria. Afirmó que es fundamental respaldarla con otras leyes que aseguren la seguridad jurídica, especialmente en el sector de hidrocarburos.

El diputado advirtió que el establecimiento de una Administración de Inversiones bajo el Ministerio de Economía podría generar más burocracia, dado que la ley dependería de numerosos decretos para su implementación.