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Sábado 12 de septiembre de 2026

TECNOLOGÍA

La gestión de datos en ciudades inteligentes: un reto para la privacidad

  • 10:38
  • Vanessa Vacaflor

Las ciudades inteligentes emplean tecnologías como sensores, cámaras y plataformas digitales para optimizar diversos servicios urbanos y mejorar la movilidad. Sin embargo, esta infraestructura tecnológica también genera un volumen significativo de información sobre los ciudadanos, planteando interrogantes sobre el manejo y la protección de estos datos.

El concepto de ciudad inteligente se basa en la utilización de datos y tecnología para abordar problemas urbanos y gestionar servicios de manera más eficiente. Según Nathaly Miranda, directora de Ingeniería de Sistemas en Unifranz, el Internet de las Cosas desempeña un papel crucial en este proceso, ya que permite que dispositivos conectados recopilen y transmitan datos que son luego analizados para tomar decisiones informadas.

Los datos generados en las ciudades provienen de diversas fuentes, como sensores de temperatura, cámaras de seguridad y aplicaciones de movilidad. Sin embargo, no toda la información es personal; por ejemplo, un sensor de clima mide condiciones ambientales, mientras que una cámara que identifica rostros o una app que rastrea ubicaciones sí puede vincularse a individuos específicos.

Fabricio Góngora Flores, docente de Derecho en Unifranz, señala que la vida moderna implica una exposición continua de los ciudadanos, puesto que sus acciones quedan registradas en bases de datos tanto físicas como digitales. Este fenómeno amplía el debate sobre la privacidad al espacio público, que se convierte en un área de recopilación de datos.

Iniciativas tecnológicas en el ámbito urbano

El proyecto Maeke, desarrollado por estudiantes de Unifranz, propone la instalación de sensores en minibuses, trufis y micros para identificar paradas autorizadas, evitando así paradas en lugares prohibidos. Por otro lado, DriveSmartPro utiliza geolocalización y sensores para ayudar a los conductores a encontrar estacionamientos disponibles y gestionar mejor el tráfico.

El control de los datos urbanos no se limita a temas tecnológicos, sino que también abarca consideraciones legales y sociales sobre quién puede recolectar información. La gobernanza digital busca establecer normas claras para el uso de datos, conectando aspectos de infraestructura, regulación y participación ciudadana.

A nivel legal, la Constitución Política del Estado, en su artículo 130, establece la Acción de Protección de Privacidad, que permite a los ciudadanos conocer y solicitar la rectificación de datos que consideren erróneos o que vulneren sus derechos. Este aspecto se vuelve aún más relevante en el contexto de las ciudades inteligentes, donde la recolección de datos es constante y más compleja.

Ruth Torres, docente de Derecho de Unifranz, enfatiza que la gobernanza digital es la aplicación del derecho a la tecnología, lo que implica una interacción constante entre sistemas, normativas y la sociedad. La educación debe ir más allá de enseñar tecnología, enfocándose en preparar profesionales que entiendan los riesgos y beneficios de su uso en contextos urbanos.

En conclusión, una ciudad inteligente no se mide solo por su tecnología, sino por su capacidad de utilizar datos para mejorar la calidad de vida de sus habitantes, respetando su privacidad y derechos. La transformación real en el ámbito urbano se producirá cuando se logre una integración efectiva entre innovación, educación y responsabilidad social.