Nadia Beller cuestiona la cifra de $us 50.000 que mencionó Rodrigo Paz en su campaña
La abogada y activista Nadia Beller expresó su escepticismo respecto a la afirmación del presidente Rodrigo Paz sobre su gasto de $us 50.000 en la campaña electoral. Beller resaltó que esta cifra no refleja la participación de una red política y empresarial que estuvo bajo la dirección del asesor presidencial Fernando Cerimedo.
En un post publicado en su cuenta de Facebook, Beller planteó la pregunta sobre los beneficios que habrían recibido las empresas e individuos que apoyaron la campaña de Paz y luego fueron parte del Gobierno. Afirmó que el relato del mandatario es "incompleto" y requiere más explicaciones.
El 23 de septiembre, durante su intervención en la Conferencia CAF-PNUD en Estados Unidos, Paz atribuyó su victoria electoral al uso efectivo de TikTok y mencionó el mencionado gasto de 50.000 dólares. Sin embargo, Beller sostiene que esto no refleja toda la verdad sobre su campaña.
Beller también destacó que Cerimedo, junto a su socio Brad Parscale, un reconocido estratega digital estadounidense que trabajó con Donald Trump, ya colaboraban antes de la campaña presidencial. Sostiene que su estructura tecnológica fue clave en la campaña de Paz, usando "herramientas de automatización y granjas de bots".
Además, la activista cuestionó cómo se financiaba una estructura de tal magnitud si Cerimedo no contaba con un salario del Estado, ni contrato, y solo actuaba como asesor personal del presidente. Beller señala que es necesario esclarecer los intereses empresariales que respaldaron esta estructura.
En su crítica, Beller recordó que Paz había admitido públicamente que Cerimedo fue su asesor durante la campaña y que tuvo un papel en el inicio de su gobierno. Asimismo, mencionó que había compartido audios donde Cerimedo reconocía que era responsable de decisiones en YPFB.
Por último, Beller hizo alusión a que Cerimedo confirmó que su socio, Brad, recibió fondos de la empresa FUTURA, la cual está relacionada con el suministro de combustible en Bolivia. Esto añade más complejidad a la situación y suscita interrogantes sobre la transparencia de las relaciones entre la campaña y los intereses empresariales.