Esteban Urquizu recibe detención domiciliaria en lugar de prisión
Este lunes, el exgobernador de Chuquisaca, Esteban Urquizu, y su exsecretario de Obras Públicas, Wilmar Aguirre, evitaron la prisión al ser beneficiados con una detención domiciliaria. La decisión fue tomada por el juez Emilio Colque, especializado en casos de corrupción y violencia hacia la mujer, luego de una extensa audiencia de casi nueve horas.
Ambos son imputados por un daño económico que supera los 36 millones de bolivianos relacionado con la construcción de la carretera Chamina-Tres Cruces, en el municipio de Yotala. La audiencia cautelar se inició a las 14:30 y se extendió hasta bien entrada la noche.
El fiscal Javier Gorena anunció que apelarán la resolución del juez, argumentando que a pesar de que se reconoció la posibilidad de autoría de varios delitos, se ha desestimado el riesgo que representan los imputados para la sociedad. Gorena enfatizó que la falta de finalización de la carretera afecta directamente a los habitantes que debían beneficiarse de este proyecto.
Por su parte, Adrián Zárate, director de la Unidad de Transparencia de la Gobernación de Chuquisaca, coincidió en que tanto la probabilidad de autoría como el riesgo para la sociedad justificaban la detención preventiva. Zárate expresó que ya han presentado su apelación y están a la espera de la fecha para la audiencia en una sala penal.
El juez Colque, al momento de dictar la medida cautelar, estableció que ambos imputados cumplirán con detención domiciliaria, derecho a trabajar, arraigo nacional, fianza juratoria, y se les prohibió acercarse a la institución y a testigos del caso.