Presentación del libro 'Santa Cruz $.A. Agronegocio y mito empresarial' en La Paz
El libro 'Santa Cruz $.A. Agronegocio y mito empresarial', que se lanzará el viernes 7 de agosto de 2026 en la Feria del Libro de La Paz, es el resultado de la colaboración de cinco investigadores: Blanca Rivero Lobo, Huáscar Salazar Lohman, José Octavio Orsag Molina, Stasiek Czaplicki Cabezas y Suzanne Kruyt. Esta obra se adentra en el análisis de uno de los sectores más cruciales de la economía boliviana, desmitificando varias creencias en torno a su desarrollo.
En una reseña del texto, Carol M. Gainsborg Rivas destaca la honestidad de los autores al reconocer que, a pesar de sus exhaustivas investigaciones, no proponen soluciones concretas. Ellos sostienen que la transformación, si es que ocurre, debe surgir de la base y está aún por definirse. Esto se presenta como un desenlace sin triunfos, aunque la fortaleza de su análisis resulta contundente.
La premisa principal del libro es provocadora: el desarrollo de Santa Cruz, que suele ser narrado como un triunfo autónomo, en realidad se ha sustentado en una serie de beneficios estatales. Desde los repartos de tierras en 1952 hasta las políticas favorables durante el gobierno del MAS, los autores subrayan el apoyo recibido de diversas administraciones que facilitaron el crecimiento del agronegocio.
Un momento significativo se remonta a 2017, cuando el entonces vicepresidente García Linera, en una reunión con empresarios cruceños, afirmó haber aprendido de Lenin sobre el retorno de tierras y fábricas, enfatizando las leyes que favorecieron a estos sectores, incluyendo una amnistía por la desforestación ilegal. La inacción de los presentes se convierte en un dato crucial para los autores.
El texto aborda también la conexión entre el reparto de tierras y la política, así como el flujo de financiamiento que ha alimentado el agronegocio. Por otra parte, se presentan testimonios de comunidades afectadas por la sequía, que reflejan el impacto real de estas dinámicas económicas.
Los autores, en su narrativa, ofrecen un análisis imparcial que involucra tanto a las élites de la izquierda como de la derecha, lo que complica la dilucidación de culpabilidades. De esta manera, el libro se propone desmantelar los mitos que han perpetuado ciertos relatos en la sociedad cruceña, cuestionando la identidad regional y mostrando cómo esta puede actuar como un factor de cohesión a expensas de la diversidad.
A pesar de su crítica contundente, el libro deja abierta la interrogante sobre qué tipo de fuerza social podría desafiar esta estructura arraigada, una cuestión que persiste en la mente del lector. Además, se plantea la inquietud de que los autores, no cruceños y residentes en otras ciudades del país, aborden la identidad cruceña desde una perspectiva externa, lo que genera un debate sobre su legitimidad en la materia.
La publicación de este libro es especialmente relevante en un contexto crítico para Bolivia, donde el agronegocio vuelve a presentarse como la solución a los problemas económicos. La historia ha mostrado repetidas veces cómo estas promesas pueden terminar en desilusión, y este texto se convierte en una invitación a reflexionar sobre las lecciones del pasado.