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Sábado 12 de septiembre de 2026

CULTURA

Cochabamba: un crisol de fe y legado histórico

  • 10:36
  • Vanessa Vacaflor

Cochabamba, corazón de Bolivia, es famosa por su clima primaveral y su devoción, que se manifiesta en creencias como el calvario milagroso, donde las piedras se consideran portadoras de bienes materiales. A pocos kilómetros de la capital, el municipio de Quillacollo se convierte en el epicentro de la Festividad de la Virgen de Urqupiña cada agosto, un evento que paraliza el país y reúne a miles de devotos.

Las festividades comienzan el 14 de agosto con una Entrada Folklórica, donde danzas, música y color rinden homenaje a la Virgen. Al día siguiente, la Misa Central reúne a la multitud en un acto de fervor religioso. Sin embargo, el momento culminante ocurre el 16 de agosto durante la Peregrinación al Calvario. En el cerro de Cota, los fieles, sin distinción de edad o condición, llevan consigo herramientas para golpear la roca y recoger piedras, que simbolizan las bendiciones de la Virgen.

Paralelamente, se realiza la compra de miniaturas, como casas y autos en miniatura, que representan los deseos de los devotos. El ciclo de fe se cierra un año después, cuando regresan para devolver las piedras extraídas, agradeciendo así las gracias recibidas.

Esta festividad ha alcanzado relevancia internacional y se encuentra en proceso de ser reconocida como patrimonio cultural inmaterial por la UNESCO. El documento que respalda esta postulación destaca sus prácticas colectivas y rituales ancestrales.

Más allá de su fervor religioso, Cochabamba guarda tesoros históricos como el Complejo de Incallajta, a 135 kilómetros de la ciudad, en el municipio de Pocona. Este importante sitio arqueológico es considerado uno de los más significativos de la región y refleja la huella del imperio inca en los valles bolivianos.

Construido bajo órdenes del inca con el fin de controlar las fronteras del imperio, Incallajta se traduce como 'ciudad del Inca' en quechua, lo que subraya su relevancia política y militar. Este complejo fue declarado monumento nacional en 1967, garantizando la conservación de su estructura única ante el paso del tiempo.