Sucre enfrenta crisis en la gestión de residuos ante el cierre del botadero
El Botadero Municipal de Lechuguillas, que se encuentra al borde de su capacidad, debe cerrar a fines de este año debido a un fallo del Juzgado Agroambiental de Tarabuco. La Alcaldía de Sucre se encuentra en la búsqueda de alternativas para gestionar la basura en medio de esta situación crítica.
El diputado Santiago Ticona (Libre) recordó que el plazo para cerrar el botadero se establece para finales de este año, mientras que a nivel nacional, la normativa que prohíbe los vertederos a cielo abierto culminó el 18 de mayo de este año, después de diez años desde la promulgación de la Ley N° 755 de Gestión Integral de Residuos, en 2015, y su posterior extensión de cinco años.
La alcaldesa Fátima Tardío indicó que se ha logrado una nueva prórroga para los municipios que aún enfrentan problemas relacionados con la disposición de residuos, aunque no detalló la duración de esta extensión.
El proyecto de la Planta de Tratamiento e Industrialización de Residuos Sólidos, que prometía una solución integral al problema de la basura en Sucre, fue anunciado el año pasado durante la gestión del exalcalde Enrique Leaño. Este incluía una inversión de 148 millones de bolivianos y una asociación con la empresa canadiense Quartz 21, que se encargaría de la construcción y operación de la planta durante 20 años. Sin embargo, Tardío informó que la empresa dejó de ejecutar trabajos tras los primeros movimientos de tierra y anunció que el contrato será disuelto por incumplimiento.
La alcaldesa también expresó su preocupación por los vínculos de la empresa con la administración anterior y anunció que se llevarán a cabo auditorías para investigar las circunstancias de la contratación.
Ante la falta de avances en el proyecto, la Alcaldía está considerando alternativas, entre ellas el aprovechamiento de los residuos para combustionar en los hornos de la fábrica de cemento Fancesa. Tardío mencionó que ya se están manteniendo conversaciones con directivos de la empresa y que se ha gestionado la visita de un especialista desde Chile para evaluar esta propuesta.
Asimismo, no se descarta la posibilidad de establecer una nueva alianza público-privada para la construcción de una planta de tratamiento de residuos, ya que la necesidad persiste. La alcaldesa enfatizó que se trabajará en todos los trámites necesarios para avanzar en esta dirección.
Recientemente, en una inspección, Ticona alertó sobre la precariedad del Botadero de Lechuguillas y reveló que una jueza agroambiental ha solicitado informes sobre el manejo de lixiviados y el cierre del botadero. El próximo 31 de agosto se llevará a cabo una reunión para discutir la clausura definitiva de este lugar.