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Sábado 12 de septiembre de 2026

ECONOMÍA

Desarrollar líderes éticos es clave para la gobernanza empresarial en Bolivia

  • 10:36
  • Claudia Gareca

La gobernanza empresarial ya no se limita a la gestión de directores o a la implementación de códigos de conducta. En la actualidad, es considerada un elemento fundamental para la salud económica de una nación, ya que la desconfianza puede obstaculizar inversiones y complicar la colaboración en políticas públicas. Por ello, es vital formar profesionales que puedan tomar decisiones responsables y actuar con transparencia.

Este fue uno de los puntos tratados en el conversatorio titulado "Gobernanza Transformacional y la acción colectiva para un buen gobierno corporativo", parte de la "III Cumbre Empresarial por los ODS: Un pacto por Bolivia", organizada por Pacto Global Red Bolivia junto con otros organismos, incluyendo la ONU y el Ministerio de Planificación del Desarrollo.

Durante el evento, se destacó que la integridad empresarial no debe ser solo una obligación de cumplimiento, sino una competencia a desarrollar tanto en las organizaciones como en la formación académica. Verónica Ágreda, rectora de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), enfatizó que es crucial enseñar con el ejemplo. La existencia de códigos y políticas se vuelve irrelevante si no se traducen en acciones concretas y efectivas.

Ágreda también relacionó dos retos importantes: por un lado, las empresas deben contar con estructuras que prevengan riesgos y generen confianza, y por otro, las universidades deben educar a los futuros profesionales sobre las implicaciones de sus decisiones. “Las decisiones en gobernanza están cargadas de consecuencias que deben ser respondidas”, afirmó.

Alfredo Salles, vicepresidente de Asuntos Corporativos de Sinchi Wayra, subrayó que la gobernanza sólida implica transformar políticas en acciones reales. Resaltó que la confianza es un principio fundamental y que se deben establecer mecanismos adecuados para la comunicación y recepción de quejas.

Por su parte, Alejandro Aguilar, gerente regional de Asuntos Corporativos de Cervecería Boliviana Nacional (CBN), comentó que el código de ética no debe ser considerado como una norma aislada, sino como un compromiso general de actuar con integridad. Además, destacó que las políticas de gobernanza deben adaptarse a las particularidades culturales y territoriales de Bolivia.

La representante de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) en Bolivia, Mónica Mendoza, mencionó que la integridad empresarial puede ser una ventaja competitiva. Explicó que la percepción ha evolucionado de ver la ética como una mera norma a entenderla como un valor estratégico que puede facilitar inversiones y mejorar la competitividad.

Finalmente, Ágreda concluyó que la academia tiene un rol fundamental en promover la confianza, al aportar evidencia y conocimiento que permita abordar problemas públicos y facilitar la construcción de soluciones colectivas. La confianza, enfatizó, no solo se exige, sino que también se aprende y se cultiva.