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Sábado 12 de septiembre de 2026

ECONOMÍA

La escasez de combustible afecta la producción agrícola y el transporte en Bolivia

  • 13:24
  • Claudia Gareca

La escasez intermitente de diésel y gasolina en Bolivia ha dejado de ser un inconveniente exclusivo para los conductores y se ha convertido en un problema que impacta negativamente en la economía del país. Esta situación retrasa las cosechas, complica el transporte de productos, disminuye la disponibilidad de buses y eleva los costos operativos del transporte de pasajeros y carga, afectando a numerosos sectores.

En el departamento de Santa Cruz, los productores agrícolas están en plena cosecha de invierno y enfrentan serias dificultades para acceder al diésel necesario para mover maquinaria y transportar granos. En localidades como Cuatro Cañadas, los agricultores han informado que la falta de combustible retrasa la recolección de cultivos como trigo, sorgo y girasol. La situación se agrava por los vientos fuertes que han comenzado a afectar los cultivos, aumentando el riesgo de pérdidas si los granos no se cosechan a tiempo.

Óscar Alberto Arnez, expresidente de la Confederación Nacional de Cañeros de Bolivia (Concabol), indicó que solo se ha avanzado un 25% en la zafra, cuando normalmente se debería superar el 50% en esta época del año. Arnez expresó su preocupación, advirtiendo que si la situación continúa, la cosecha podría extenderse hasta finales de año o principios de 2027, lo cual sería inédito. También mencionó que esto podría llevar a los productores a disminuir la siembra el próximo año, debido a las potenciales pérdidas por mal tiempo.

La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) agregó que hay aproximadamente 950.000 hectáreas listas para cosechar, y los problemas con el diésel ya han ocasionado un retraso del 10% en la cosecha. Se estima que se necesitan alrededor de 70 millones de litros de diésel para cumplir con la demanda, y la campaña podría resultar en la producción de cerca de 2,5 millones de toneladas de granos, lo que representa un movimiento económico superior a 1.000 millones de dólares.

Los pasajeros también se ven afectados por esta crisis. Las estaciones de servicio cercanas a la terminal de buses Bimodal han colapsado, con largas filas de vehículos esperando para cargar combustible. Conductores como Jorge Ruiz han tenido que esperar días para obtener diésel, lo que ha provocado que el número de viajes se reduzca considerablemente y que los precios de los pasajes se eleven significativamente.

En este contexto, los representantes del transporte interdepartamental informaron que alrededor del 80% de los buses estaban en fila para cargar diésel, mientras que solo el 20% al 30% funcionaba con cierta normalidad. Esta falta de combustible no solo impacta en la disponibilidad de buses, sino que también significa pérdidas económicas para las empresas que tienen que asumir costos operativos, aunque sus vehículos estén inactivos.

YPFB, la estatal petrolera, ha afirmado que el problema no es solo la falta de combustible. Sebastián Daroca, presidente de la empresa, aseguró que existen suficientes volúmenes de gasolina y diésel en las plantas, aunque se ha identificado un problema de logística y distribución. También se mencionó que hay una alta demanda de diésel en el país.

Ante esta situación, el presidente Rodrigo Paz expresó su preocupación y aseguró que el gobierno está trabajando para resolver estos problemas, reconociendo que la escasez de combustible representa un gran dolor de cabeza para todos los sectores involucrados.