Saltar al contenido

Sábado 12 de septiembre de 2026

SOCIEDAD

La detención de Cerimedo enciende el escándalo político en Bolivia

  • 10:46
  • Ernesto Echalar

El periodista boliviano José "Pepe" Pomacusi abordó nuevamente el caso de Fernando Cerimedo y Nadia Beller, en un contexto de creciente agitación política para el Gobierno de Rodrigo Paz. Durante una transmisión en sus redes sociales, Pomacusi destacó la detención del consultor argentino, actualmente bajo investigación por su posible implicación en un ataque armado que dejó a Beller con tres disparos, quien logró sobrevivir al incidente.

El periodista también planteó que la captura de Cerimedo es un aspecto crucial del escándalo que afecta al entorno presidencial. Es importante señalar que Cerimedo ha sido reconocido como asesor cercano del mandatario Paz, aunque desde el Gobierno se argumenta que su papel es de asesoría externa y no ocupa un cargo oficial. Sin embargo, se ha admitido que trabajaba directamente con el presidente, contradiciendo afirmaciones anteriores que indicaban que no había remuneración estatal para sus servicios.

Pomacusi mencionó también la situación personal de Beller, quien afirmó estar embarazada de cuatro semanas y designó a Cerimedo como el padre. La mujer ha denunciado episodios de violencia previos y sugirió que el ataque podría estar vinculado a información que posee sobre actividades del entorno político y empresarial del Gobierno. Estas afirmaciones son parte de una investigación en curso, en la que la Policía trabaja con diversas hipótesis sobre los motivos y la posible implicación de Cerimedo.

La situación pone a Cerimedo en el epicentro de una crisis política que va más allá de su vida personal. Anteriormente, el consultor argentino fue un personaje relevante en la campaña del político argentino Javier Milei y más tarde se alió políticamente con Rodrigo Paz, aunque su trayectoria ha sido objeto de críticas en otros países por su actividad política y comunicacional.

La detención de Cerimedo por el ataque contra Beller podría significar un gran desafío para el Gobierno boliviano. Ahora, las autoridades deberán aclarar si las acusaciones son válidas y determinar quién fue el responsable de ordenar y llevar a cabo el ataque.