El documental "Turín, 1898" revive una historia colonial tarijeña
El documental "Turín, 1898", dirigido por Esteban Prudencio, fue estrenado en el Museo Franciscano de Tarija y se centra en la exhibición de cinco indígenas chiriguanos junto al misionero Doroteo Giannecchini durante la Exposición Misional de Turín, celebrada en 1898.
En 1897, cinco indígenas chiriguanos, provenientes de las misiones del Pilcomayo, viajaron más de 1.700 kilómetros junto al fraile italiano Giannecchini hacia Turín, donde fueron presentados junto a diversos objetos y fotografías etnográficas del Chaco boliviano.
La primera proyección del documental está programada para el martes 25 de agosto a las 18:00, con entrada gratuita en el Centro Eclesial de Documentación, ubicado en el Museo Franciscano, en la calle Colón 641 esquina La Madrid. Además de la película, se expondrá parte del archivo documental que Giannecchini confeccionó para la muestra, incluyendo manuscritos y fotografías de Vincenzo Mascio.
Giannecchini, a pesar de ser un etnógrafo comprometido con la defensa de los indígenas, también participó en la exhibición de estos seres humanos en Europa, lo que pone de manifiesto las contradicciones de su labor. La película de Prudencio busca reflexionar sobre esta dualidad y la memoria del Chaco.
Desde 2023, el cineasta tarijeño ha estado trabajando en un proyecto llamado borde chiriguano, que explora la frontera entre el mundo andino y el chaqueño, y "Turín, 1898" es una extensión de esta investigación desde una perspectiva colonial.
El documental cuenta con el apoyo del Centro de la Revolución Cultural, parte de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, dentro del programa Fomento a la Productividad Cultural y la Creación Artística 2026.
La segunda función de la película se llevará a cabo el jueves 27 de agosto en Macharetí, una comunidad guaraní del Chaco, donde se busca acercar el documental a las comunidades que son herederas de esta historia. Más de un siglo después de haber sido llevados a Europa, las imágenes de los chiriguanos regresan a su lugar de origen.
Este acontecimiento representa no solo una recuperación cultural, sino también un acto de reconocimiento hacia las comunidades que vivieron este episodio de la historia boliviana.