Alcaldes proponen al Gobierno derogar el DS 5676 y establecer un fondo social
Johnny Torres Terzo, presidente de la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM-Bolivia) y alcalde de Tarija, anunció que se impulsará la derogación del Decreto Supremo 5676, junto con otras cinco medidas destinadas a enfrentar los problemas económicos que aquejan a las alcaldías del país.
Las propuestas serán presentadas en una reunión que se llevará a cabo este jueves con la participación del presidente Rodrigo Paz y varios ministros, incluyendo el de Economía y el de la Presidencia. La agenda incluirá seis puntos clave: un esquema de coparticipación tributaria del 50-50, la devolución del 12% de impuestos retenidos a las autonomías, la derogación del DS 5676, la reprogramación de deudas municipales, la devolución de competencias al nivel central y la creación de un Fondo Social de Emergencia.
Torres explicó que el nuevo fondo social busca generar empleo intensivo para los sectores más vulnerables a través de proyectos que absorban mano de obra. "Es necesario priorizar la contratación de personas que se encuentran en situación precaria, en lugar de depender solamente de maquinaria y equipos", expresó.
El alcalde de Tarija resaltó que las nueve asociaciones municipales que forman parte de la FAM-Bolivia, junto a las organizaciones de concejales, comparten la misma postura de solicitar la anulación del Decreto Supremo 5676. Este decreto, según Torres, perjudica especialmente a los municipios más pequeños que sufren por el aumento del precio de los combustibles.
Propuestas para la coparticipación y deudas
Entre las propuestas también se incluye la redistribución de la coparticipación tributaria, sugiriendo un modelo de 50-50. Actualmente, el 75% de la recaudación tributaria se queda en el nivel central, mientras que solo el 25% se reparte entre las regiones. De este porcentaje, el 20% va a los municipios y el 5% a universidades. Con la nueva propuesta, se busca que los municipios reciban el 40% y las universidades el 10%.
Torres también mencionó la necesidad de reprogramar las deudas de las alcaldías, ampliando los plazos de pago para facilitar la gestión financiera. Por ejemplo, una deuda de 10 millones de bolivianos que actualmente se paga en cuatro años podría extenderse a ocho años, lo que reduciría las cuotas mensuales a la mitad, permitiendo así destinar esos recursos a otras necesidades como la reparación de escuelas y la compra de medicinas.
Finalmente, el alcalde sugirió que una alternativa para el abastecimiento de combustibles podría ser la importación de petróleo crudo junto con el uso de refinerías nacionales, aunque reconoció que esto no eliminaría completamente la dependencia de los combustibles importados. Torres enfatizó que estas propuestas se presentarán al presidente y algunas podrían ser resueltas rápidamente, mientras que otras requerirían establecer mesas de trabajo entre el Gobierno y las entidades municipales.