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Sábado 12 de septiembre de 2026

CULTURA

Fernando López Zavala: el arquitecto que prioriza la investigación en sus proyectos

  • 00:18
  • Claudia Gareca

La vivienda que diseñó Fernando López Zavala, construida con piedra azul y orientada hacia el sol, se encuentra oculta a simple vista. Para acceder, se debe recorrer un camino de tierra y atravesar una pequeña puerta que revela una fachada orientada al norte, la única dirección en Tarija que recibe luz solar constante durante todo el año. López Zavala comparte su orgullo como arquitecto al explicar que cada ventana fue colocada tras un cuidadoso cálculo del ángulo solar, lo que le permite maximizar la entrada de luz natural en distintas épocas del año.

Al recorrer su hogar, que también es un museo de arte, López Zavala menciona que la piedra utilizada proviene de una cantera que él mismo visitó antes de que se impusieran las restricciones actuales sobre la extracción de áridos. La madera que utiliza es de urundel, un material común en la región, y el diseño de la casa incluye un patio interior cubierto de vidrio que permite que las plantas prosperen. Este espacio es un ejemplo tangible de su filosofía: la arquitectura debe ser el resultado de una investigación previa y no simplemente un acto de inspiración.

Trayectoria profesional y académica

La formación de López Zavala comenzó en México y continuó con una maestría en Planificación del Desarrollo en Israel. Durante casi dos décadas, trabajó en el sistema de fondos de inversión social en Bolivia, contribuyendo a la construcción de infraestructura fundamental como escuelas y centros de salud. Actualmente, combina su labor de consultoría con la enseñanza en la Universidad Católica Boliviana, sede Tarija, donde comparte su visión sobre la arquitectura.

Uno de sus aportes más destacados es un estudio sobre la subcentral rural de Cirminuelas en el valle central de Tarija, donde propone el concepto de "cortijo" como una unidad de planificación que integra vivienda, producción agrícola y organización comunal. López Zavala se define como un arquitecto de sistemas, en lugar de limitarse a la construcción de edificios aislados.

El libro que desafía la mística del arquitecto

Su reciente publicación, "Investigar para Diseñar y Proyectar Arquitectura", rechaza la idea romántica del genio arquitecto. Según López Zavala, la arquitectura no ha logrado consolidarse como una ciencia, pero esto representa una oportunidad para establecer un método riguroso en el diseño. Su enfoque se basa en cinco categorías que abarcan desde la empatía con el usuario hasta el análisis del contexto territorial y normativo, antes de abordar el diseño propiamente dicho.

La próxima edición del libro incluirá un capítulo sobre la inteligencia artificial. López Zavala reconoce los avances que esta tecnología ofrece, pero subraya la importancia de la experiencia personal del arquitecto, que se nutre de la interacción con el entorno y las personas. Para él, la arquitectura siempre será un oficio profundamente humano, donde la investigación y el conocimiento local son vitales.

Además, durante sus clases, anima a sus estudiantes a utilizar la inteligencia artificial para obtener diferentes perspectivas sobre obras arquitectónicas, promoviendo el análisis crítico y el entendimiento de que ningún edificio es neutral.

Reflexiones sobre el patrimonio y la ciudad

López Zavala también comparte anécdotas sobre su trabajo en la ampliación del Concejo Municipal de Tarija, donde descubrieron muros de piedra y adobe durante la remodelación, lo que llevó a una restauración cuidadosa y meticulosa del patrimonio arquitectónico. Sin embargo, critica la falta de reconocimiento hacia quienes realmente contribuyen a la construcción de la ciudad, lo que refleja un problema más amplio en la sociedad.

El arquitecto expresa su preocupación por la tendencia actual de imitar modelos de otras ciudades, como Santa Cruz de la Sierra, en lugar de desarrollar una identidad propia. A su juicio, Tarija tiene la oportunidad de planificarse de manera única, evitando el caos urbano que incrementa los costos de servicios y erosiona el patrimonio.

Finalmente, López Zavala propone una revisión de la enseñanza en las facultades de arquitectura, sugiriendo que se devuelva al taller su función original de involucrarse con problemas reales de la comunidad. Para él, la arquitectura debe seguir siendo un proceso de investigación y respuesta a las necesidades concretas de la sociedad.