Conviviendo con osos en el patio: la experiencia de una pareja en California
Brian Gordon y Ricardo Martínez residen en Monrovia, ubicada en el condado de Los Ángeles, una región que alberga aproximadamente 1.600 osos negros. Su hogar, situado en las montañas de San Gabriel, colinda con el Bosque Nacional de Los Ángeles, que abarca más de 2.800 kilómetros cuadrados.
Al principio, Gordon se mostró alarmado al descubrir que los osos frecuentaban la piscina de su nueva casa. "Nunca había visto uno en persona. Pensé en construir un muro alto con alambre de púas", recordó. Sin embargo, tras cuatro años de convivencia, ahora disfruta ver a estos animales jugar en su piscina y recorrer su jardín.
A pesar de lo curiosos y juguetones que son, la pareja resalta la importancia de mantener una relación segura. "No hay problema en que vengan aquí mientras no les hagamos daño y nos mantengamos a salvo", afirmó Gordon, quien junto a su pareja ha decidido aceptar la presencia de los osos en su vida.
Gordon y Martínez comenzaron su vida en la zona tratando de espantar a los osos con gritos y bocinas, pero pronto se dieron cuenta de que eso no era la solución. "Nos sentíamos mal. Decidimos que, mientras no entraran en casa ni revolvieran la basura, no había problema en que se acercaran", explicó Martínez.
Desde entonces, han adoptado métodos menos agresivos para lidiar con los osos. Martínez considera que estos animales son "incomprendidos" y que no representan un riesgo real para las personas. De hecho, los ataques de osos negros son extremadamente raros en California.
Las visitas de Maddie y sus oseznos
Una de sus visitantes favoritas es Maddie, una osa que conocieron en 2023. Era muy curiosa y disfrutaba jugar en la piscina. Un año después, volvió junto a sus oseznos, aunque la pareja también experimentó la tristeza de perder a algunas crías. Ahora, Maddie ha traído nuevos oseznos, que Gordon y Martínez describen como "las criaturas más adorables que jamás hayas visto".
Otra osa habitual es Nappy, quien se toma largas siestas en la piscina. Gordon bromea diciendo que es una "gran osa madre" que disfruta de la tranquilidad.
A pesar de la buena relación que Gordon y Martínez tienen con los osos, la presencia de estos animales salvajes en los suburbios de Los Ángeles plantea desafíos. Los investigadores advierten que los encuentros no siempre son tan positivos y que muchos osos han sido sacrificados tras incidentes con humanos.
Gordon organizó una petición para salvar a una osa llamada Blondie, que fue sacrificada tras un incidente. "Fue algo desolador. Blondie representa a todas las madres osa que solo intentan criar a sus oseznos", expresó.
Ambos hombres han creado una cuenta de Instagram para concienciar sobre la convivencia con estos animales y establecer límites saludables. Gordon y Martínez están convencidos de que es posible vivir en armonía con la vida silvestre, siempre que se respete el espacio de ambos.