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Sábado 12 de septiembre de 2026

SOCIEDAD

Un punto débil en cada aspecto

  • 06:45
  • Claudia Gareca

Se dice que los nietos son el regalo que Dios otorga a los abuelos por no haber ahorcado a sus hijos en su crianza. Aquellos que somos padres sabemos lo que es estar al borde de perder el control y sentir que la capacidad de contener los impulsos se ha debilitado. Sin embargo, también entendemos que, en esos momentos críticos, surgen emociones que pueden detener actos de violencia hacia nuestros hijos.

No obstante, en algunas ocasiones, esos sentimientos no son suficientes. En el año 2023, Lindsay Clancy, una enfermera de partos de 32 años, estranguló a sus tres hijos en Massachusetts. Durante el juicio por asesinato, su defensa sostiene que no puede ser considerada culpable, ya que estaba atravesando una grave psicosis posparto provocada por la depresión y la medicación excesiva.

Por su parte, los fiscales argumentan que el crimen fue intencionado y premeditado, ya que Clancy envió a su esposo a hacer compras para quedarse sola con los niños. Algunas voces dentro del movimiento feminista han mostrado apoyo a la madre, centrando el debate en su sufrimiento y salud mental, mientras que las vidas de los niños quedan en un segundo plano. Esta postura ha llevado a una campaña que busca convertir a Clancy en víctima, culpando a los roles patriarcales y a las fallas del sistema que no atendieron su pedido de ayuda.

Mujeres influyentes han expresado su solidaridad con Clancy, compartiendo sus propias experiencias sobre las dificultades de la maternidad. Una conocida influencer española mencionó que usa tapones para los oídos para no escuchar los llantos de sus hijos, afirmando que puede empatizar con Clancy porque ha estado en situaciones difíciles. Esta tendencia a desestimar la maternidad como una carga parece ser un requisito para pertenecer a este nuevo feminismo, donde distanciarse de lo maternal se considera un acto de independencia y libertad.

Además, se han sumado voces de madres que se quejan de la soledad y el desgaste que produce la crianza, así como de los trastornos anímicos causados por la falta de sueño. Un comentario del escritor mexicano Tony Rodríguez resalta la complejidad emocional actual, donde se puede discutir sobre el asesinato de tres niños y, a la vez, sentir compasión por su madre. Esto sugiere que la sociedad ha llegado a un punto en el que se prioriza la empatía hacia la culpable en lugar de hacia las víctimas.

Los cambios hormonales, que son inevitables en el embarazo, son una de las causas que pueden llevar a la psicosis posparto. Un veredicto que declare a Clancy no culpable podría desafiar el discurso feminista que durante años ha minimizado la importancia de estos trastornos, presentándolos como una construcción patriarcal. La realidad es que la salud mental de las mujeres es un tema que merece atención y tratamiento.

Independientemente del resultado del juicio, lo más preocupante es que vivimos en una sociedad que ha mostrado indiferencia ante la muerte violenta de tres niños, mientras que muchas mujeres se alinean en apoyo a su madre homicida.