Aumento de costos agrícolas impulsa migración en comunidades de Tarija
En Tarija, el aumento en los costos de insumos agrícolas y combustibles ha llevado a un considerable número de campesinos a migrar en busca de mejores condiciones de vida. Esta situación ha provocado que muchas tierras queden sin cultivar, afectando directamente la producción agrícola local.
Alcaldes y representantes de comunidades de municipios como Yunchará, El Puente, San Lorenzo, Entre Ríos y Padcaya informan que cerca del 40% de su población ha migrado este año hacia la ciudad de Tarija, así como a otras capitales del país y hacia países vecinos como Argentina, Brasil y Chile, buscando empleo y mejores condiciones de vida.
Casildo Gudiño, exdirigente de la Federación Sindical Única de Comunidades Campesinas de Tarija, indicó que esta crisis migratoria es el resultado de la crisis económica, la escasez de carburantes y el aumento en los precios de semillas y otros insumos agrícolas. Estas dificultades han forzado a cientos de familias a dejar sus hogares en busca de alternativas.
El alcalde Pascual Díaz de Yunchará comentó que la mayoría de los jóvenes entre 14 y 21 años está abandonando sus comunidades, dirigiéndose a ciudades como Tarija, Cochabamba, Santa Cruz y La Paz, así como a países como Chile, Argentina y Brasil, donde hay más opciones laborales y educativas.
Impacto en la educación y los servicios saludables
La migración también ha transformado la dinámica comunitaria, evidenciado por el cierre de varias escuelas. Máximo Centeno, un dirigente de Iscayachi, destacó que algunas unidades educativas han cerrado debido a la disminución de estudiantes, mientras que otros servicios de salud también se han visto afectados por la reducción de personal.
En localidades como El Puente, Yunchará y Padcaya, ya han cerrado escuelas por falta de alumnos. Según un informe anterior, la alcaldesa Sara Armella mencionó que 13 de las 63 unidades educativas de su municipio habían cerrado en abril de 2025 por la disminución de matrícula.
El Magisterio Rural ha manifestado su preocupación ante esta situación, señalando que algunas escuelas están operando con muy pocos estudiantes. Esta tendencia ha sido reconocida también por el Ministerio de Educación, que ha considerado reubicar a docentes en lugar de crear nuevos ítems.
Los problemas económicos, el aumento de precios en la agricultura y la escasez de diésel han reducido la superficie cultivada en Tarija. Durante el primer semestre del año, las familias campesinas dejaron de cultivar hasta el 50% de sus tierras, siendo que anteriormente se necesitaban alrededor de Bs 12.000 para sembrar una hectárea de papa, cifra que ahora supera los Bs 25.000.
Además, la obtención de diésel se ha complicado, ya que solo pueden adquirirlo a un precio de Bs 9,80 el litro si están registrados en el Régimen Agropecuario Unificado, lo que limita su acceso a más de 120 litros.