Controversia en el Festival del Canto y Aloja: Anulando el Primer Lugar
El Festival del Canto y Aloja, que ya celebra su 37ª edición, se encuentra en medio de una controversia. El 3 de septiembre, Lipsy Lucía Aramayo Solano, conocida como Lilu, fue proclamada ganadora en la categoría de Solistas Mayores tras interpretar "Lágrimas del Pilcomayo" de Yalo Cuéllar. Sin embargo, su victoria fue puesta en duda minutos antes de la premiación.
La polémica surgió cuando un representante del comité organizador convocó a las finalistas para informar que padres de otros participantes habían cuestionado un video de Aramayo, en el cual ella interpretaba un cover de "Respira" de Natalia Doco, argumentando que esto constituía material discográfico prohibido según la convocatoria del festival.
Como consecuencia, se decidió dejar vacante el primer lugar. No obstante, durante la premiación, el podio fue reconfigurado y se incluyó un tercer nombre que no figuraba en los acuerdos previos.
El jurado, representado por Paolo Farfán, desmintió que la anulación del premio proviniera de ellos, aclarando que fue una decisión del comité organizador. Farfán destacó que, desde el punto de vista artístico, Aramayo era la merecedora del primer lugar y que el jurado había seguido los procedimientos establecidos.
Fátima Mendoza, parte de la Comisión de Cultura, admitió en una entrevista que hasta el 7 de septiembre no existía una resolución formal por escrito sobre el tema, aunque mencionó que se había omitido información relevante de la convocatoria inicial.
Expertos consultados han señalado que la convocatoria no define claramente qué se considera "material discográfico", sugiriendo que este término se asocia más a producciones comerciales que a covers amateur. Además, enfatizan que el reglamento del festival estipula que las decisiones del jurado son "definitivas e inapelables", lo que plantea cuestionamientos sobre la intervención del comité en esta situación.
El 7 de septiembre, Aramayo presentó una solicitud formal al comité pidiendo un pronunciamiento público sobre los eventos ocurridos, sin exigir el trofeo ni cuestionar a las demás participantes. Hasta el momento, la organización no ha emitido una resolución sólida al respecto, lo que ha generado divisiones entre artistas, familiares y miembros del propio comité.