El fenómeno de El Niño genera estragos desde Perú hasta Guatemala
El fenómeno de El Niño, que ha vuelto a manifestarse en el océano Pacífico, podría ser uno de los más fuertes registrados en los últimos 70 años, alcanzando su máxima intensidad hacia finales de este año. Este fenómeno no solo causa un aumento en las temperaturas del océano, sino que también se combina con el calentamiento global y causa eventos extremos como sequías e inundaciones, afectando así la producción alimentaria en el mundo.
En el puerto de Callao, cerca de Lima, la capital de Perú, los pescadores son testigos directos de los efectos de El Niño. Pedro Martín, miembro de un sindicato de pescadores, expresó su frustración por la inactividad: "Los barcos están atracados por culpa de El Niño". A pesar de que el fenómeno fue identificado por climatólogos desde la primavera, su impacto se ha vuelto más evidente.
Recientes informes del Instituto del Mar de Perú (Imarpe) indican que las temperaturas en algunas zonas del mar han aumentado hasta 6°C por encima de lo normal. Este cambio ha provocado una drástica disminución en las capturas de peces, especialmente de anchoas, que son fundamentales para la industria pesquera del país. En mayo de 2026, solo se registraron 32.800 toneladas de anchoas, en comparación con 1,3 millones de toneladas en mayo de 2025.
La presidenta de la Sociedad Nacional de Pesca, Jessica Luna, advirtió que la pesca de anchoas está atravesando un momento crítico, afectando a más de 8.000 pescadores industriales y miles de empleos relacionados. La segunda temporada de pesca, que normalmente inicia en noviembre, se encuentra en incertidumbre debido a la proyección de un aumento en la intensidad de El Niño para ese mes.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha repetido alertas sobre el fenómeno, indicando que se espera que El Niño sea muy fuerte en los próximos meses, con una alta probabilidad de que continúe hasta febrero de 2027. Celeste Saulo, secretaria general de la OMM, mencionó que las temperaturas en las capas más profundas del océano son excepcionalmente altas, lo que podría intensificar aún más el fenómeno.
Mientras tanto, en Guatemala y otros países de Centroamérica, el impacto de El Niño ya se hace sentir en la agricultura. Un informe de Oxfam y Acción Contra el Hambre reveló que en el Corredor Seco, donde residen aproximadamente 10 millones de personas, muchas de las cosechas de maíz han sido devastadas, lo que agrava la inseguridad alimentaria en la región.
La crisis alimentaria también ha llevado a un aumento en los precios de los alimentos básicos, que han registrado incrementos que van del 11% al 85% en algunos casos. Ante esta difícil situación, se han reportado movimientos migratorios significativos, con más de 6.200 hogares afectados entre mayo y julio de 2026 debido a la falta de recursos.
El fenómeno de El Niño, que se ha intensificado con el cambio climático, no solo afecta la economía de los pescadores y agricultores, sino que también plantea serios riesgos laborales y sociales, particularmente para las poblaciones más vulnerables en los países latinoamericanos.