Guardaparques se oponen a la solicitud de renuncia de sus cargos y anuncian posibles protestas
Un total de 143 guardaparques se verían afectados tras la solicitud del Ministerio de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua de que todo el personal del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) ponga sus cargos a disposición. Ante esta situación, los guardaparques han declarado un estado de emergencia y no descartan la posibilidad de movilizaciones si sus demandas no son atendidas.
El presidente de la Asociación Boliviana de Guardaparques y Agentes de Conservación (Abolac), Uzquiano, considera que esta medida es un mecanismo encubierto para llevar a cabo despidos masivos. Según él, existen intereses económicos que buscan debilitar las áreas protegidas, como la minería ilegal y otros avasallamientos que amenazan el patrimonio natural del país.
Uzquiano también criticó la justificación del Gobierno, que la basa en un plan de reestructuración institucional respaldado por el D.S. 5675. Aseguró que el decreto no menciona explícitamente la desvinculación de los funcionarios ni la solicitud de renuncia de sus cargos, lo que pone en duda la legitimidad de la medida.
El ejecutivo del sector añadió que la reducción de personal no significaría un ahorro considerable para el Estado, dado que el presupuesto del Sernap es ínfimo en comparación con el total del Presupuesto General del Estado, que asciende a aproximadamente 390 mil millones de bolivianos. El monto asignado a las áreas protegidas no llega al 0,5% de este total.
Uzquiano advirtió que esta medida podría afectar gravemente la conservación de las áreas protegidas, así como la implementación de programas de protección del medio ambiente y la prevención de delitos ecológicos, incluyendo el combate a incendios forestales.
Desde noviembre, los guardaparques han solicitado una reunión con el presidente Rodrigo Paz sin recibir respuesta. En caso de que la instrucción no sea revocada, prevén movilizaciones hacia la ciudad de La Paz, ya que consideran que no hay otra opción viable para hacer oír sus demandas.