Dolarización y FMI: ¿Pueden coexistir en Bolivia?
La crisis económica y la caída en la institucionalidad en Bolivia han reabierto el debate sobre las estrategias para alcanzar la estabilidad. En este contexto, el economista Mauricio Ríos afirmó en una entrevista que el gobierno actual de Rodrigo Paz enfrenta una situación de debilidad administrativa, destacando la falta de un plan económico claro y el control ineficiente sobre su propio gabinete.
Mauricio Ríos indicó que la potencial incapacidad del Ejecutivo para mantenerse en el poder hasta un posible referendo revocatorio hace que la dolarización se presente como una opción de "salvataje" que responde a los intereses del país. Para él, esta medida podría ofrecer a la ciudadanía una alternativa más accesible y efectiva para proteger el valor de sus ingresos y ahorros.
Ríos sugiere que implementar la dolarización no debería complicarse con reformas constitucionales, proponiendo en cambio ajustes a la Ley del Banco Central de Bolivia (Ley 1670) basados en tres pilares fundamentales. Asegura que esto podría fortalecer la confianza de la población en el sistema financiero.
El economista también abordó la cuestión de la viabilidad de aplicar un programa del Fondo Monetario Internacional (FMI) en conjunto con la dolarización. Según su análisis, ambas estrategias no se excluyen mutuamente, sino que pueden complementarse, facilitando la estabilidad económica.
Explicó que, a diferencia de la ruta convencional del FMI, que requiere acumular reservas para estabilizar el tipo de cambio—una tarea complicada en la actual situación política—la dolarización podría eliminar la incertidumbre sobre el tipo de cambio inmediatamente y liberaría al país de la necesidad constante de defender su moneda.
Ríos concluyó que adoptar el dólar podría garantizar el cumplimiento de los acuerdos con el FMI y facilitar el repago de la deuda externa, que asciende a aproximadamente 1.900 millones de dólares. A su juicio, restaurar la confianza en el sistema bancario y atraer inversión extranjera sólida son pasos cruciales para una recuperación económica sostenible.