Lula da Silva se lanza a la búsqueda de un cuarto mandato presidencial en Brasil
El pasado 2 de agosto de 2026, el Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil hizo oficial la candidatura de Luiz Inácio Lula da Silva para las elecciones presidenciales que se llevarán a cabo en octubre. Lula, quien busca un cuarto mandato no consecutivo, se presenta en una favorable posición en las encuestas.
Durante la ceremonia de proclamación, realizada en el Expo Center Norte de São Paulo, ante cerca de tres mil seguidores, el presidente del PT, Edinho Silva, anunció la fórmula: Lula como presidente y Geraldo Alckmin como vice. Lula enfatizó la importancia de invertir más en defensa, asegurando que su objetivo es garantizar la soberanía de Brasil y evitar cualquier tipo de invasión o despojo.
Una de las asistentes al evento, Cristiane Rosa Julho, quien se identificó como asistente social, expresó su agradecimiento a Lula, afirmando que sus políticas han cambiado su vida y la de su familia, logrando tener su propia vivienda tras generaciones de desposesión.
La convención comenzó puntualmente a las 10:00 AM (hora local) y estuvo marcada por un ambiente de apoyo, con videos que mostraron el trabajo social de Lula y discursos de diversas mujeres que lo respaldan. Lula, quien a sus 80 años se prepara para su séptima contienda electoral, confía en su energía y salud, afirmando que mantiene la misma vitalidad que a los 30 años.
A pesar de la favorable posición en las encuestas, Lula enfrentará numerosos desafíos, incluyendo un contexto económico complicado con un crecimiento del PIB proyectado en un 2% y una inflación que ha llevado las tasas de interés al 14,5%. Además, la oposición planea aprovechar la crisis de seguridad y los problemas económicos para debilitar su candidatura.
En este nuevo enfrentamiento electoral, se perfila un duelo entre Lula y Flávio Bolsonaro, el hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, quien se ha colocado como candidato de la extrema derecha. Según una reciente encuesta de Datafolha, Lula lidera la intención de voto con un 48%, mientras que Flávio Bolsonaro se sitúa en un 43%.