Aumento del precio del GLP podría afectar a Tarija
La incertidumbre por el futuro del precio del Gas Licuado de Petróleo (GLP) en Bolivia está creciendo, especialmente en Tarija, donde se teme un fuerte impacto en las familias y pequeños negocios que dependen de este recurso para cocinar. Aunque el Gobierno aún no ha definido ningún cambio oficial, un decreto vigente mantiene el precio actual de Bs 22,50 hasta diciembre, pero después podría haber un aumento significativo.
El experto en hidrocarburos, Álvaro Ríos, menciona que el precio de la garrafa podría elevarse entre Bs 130 y Bs 140, dependiendo de factores como el precio internacional del petróleo y los costos de importación. Esta proyección genera inquietud en la población tarijeña, especialmente entre aquellos que no cuentan con gas domiciliario y deben recurrir a las garrafas.
Rodrigo Castillo, dirigente vecinal, expresó su preocupación por el efecto que tendría el aumento sobre las familias de bajos recursos que ya enfrentan el alza de productos alimenticios. "Una garrafa a más de Bs 100 sería insostenible para muchas familias", alertó Castillo.
El impacto no solo afectaría a los hogares, sino también a pequeños emprendedores que utilizan GLP para sus negocios. Castillo indicó que un incremento en el precio del combustible podría trasladarse a los costos de los alimentos, elevando los precios de almuerzos que actualmente se ofrecen a Bs 15, a valores que podrían llegar hasta Bs 30 o Bs 40.
Las organizaciones vecinales han decidido llevar a cabo un monitoreo de precios en los mercados de Tarija, buscando evitar aumentos injustificados. Castillo enfatizó que es vital implementar mecanismos de control que protejan a los consumidores, especialmente en un contexto donde los precios de la canasta alimentaria ya están en alza.
La posibilidad de un aumento drástico en el costo de la garrafa de GLP pone de manifiesto la incertidumbre económica que enfrentan muchas familias tarijeñas. La diferencia entre el precio actual y el estimado podría significar un gasto considerablemente mayor en un recurso esencial para la cocina, afectando no solo a quienes compran garrafas, sino también a aquellos que dependen de los productos alimenticios derivados de su uso.