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Martes 27 de octubre de 2026

SOCIEDAD

Contaminación por mercurio en la cuenca del San Juan del Oro y el Pilcomayo

  • 12:25
  • Ignacio Trigo

Activistas medioambientales han expresado su preocupación por la posible contaminación con mercurio en la cuenca del río San Juan del Oro y el Pilcomayo. Esta problemática ha surgido con el aumento de la actividad minera y el uso de mercurio en la recuperación de oro, lo cual ha sido declarado por Gonzalo Mondaca, quien enfatiza la necesidad de control debido a la débil regulación en Bolivia.

Mondaca destacó que, aunque la minería de oro tiene un impacto económico considerable que probablemente seguirá en aumento, el desarrollo de esta actividad en Bolivia está estrechamente vinculado al uso del mercurio, un hecho que ha sido motivo de crítica.

"Lamentablemente Bolivia no cumple el Convenio de Minamata, que hemos ratificado como país, y no tenemos controles eficientes para la entrada de mercurio, su uso y luego su recuperación".

El especialista explica que el mercurio, una vez utilizado, puede ser liberado al medio ambiente. Este metal es volátil y puede trasladarse por el aire, depositándose en los sedimentos de los ríos. En estos sedimentos, microorganismos pueden transformar el mercurio en metilmercurio, que se integra más fácilmente a los organismos vivos, comenzando por peces pequeños y crustáceos, y luego pasando a peces carnívoros más grandes.

Mondaca hizo hincapié en que la población humana consume estos peces, lo que permite que el mercurio llegue a los seres humanos. Además, mencionó que comunidades indígenas en la cuenca baja del río Beni han registrado niveles alarmantes de mercurio, sobre todo entre los Weenhayek, quienes dependen del consumo de peces de la región.

En relación a Tarija, Mondaca indicó que la explotación de yacimientos de oro ha intensificado el uso de mercurio, especialmente en la cuenca del río San Juan del Oro. "Como el valor es alto, entonces las inversiones se justifican. Pero lamentablemente no hay controles suficientes", declaró.

El experto también mencionó que la cuenca del Pilcomayo ya enfrenta serios problemas por la presencia de metales pesados como cadmio, plomo, estaño y zinc. En este sentido, la introducción del mercurio representa una nueva amenaza para la salud humana y los ecosistemas locales.

Finalmente, Mondaca resaltó que Bolivia se encuentra entre los países con mayor importación de mercurio a nivel global, una situación atribuida a la falta de controles y la inexistencia de un plan nacional para abordar la problemática del mercurio, pese a que se ha ratificado el Convenio de Minamata.