Fancesa propone abrir sucursal en El Alto para mejorar distribución de cemento
La propuesta surge como respuesta a las recientes irregularidades reportadas en el envío y venta de cemento, donde se ha evidenciado un desvío no autorizado de productos hacia el occidente del país. Los representantes de la Alcaldía de Sucre han decidido plantear la apertura de una nueva agencia en la ciudad de El Alto, administrada directamente por la Fábrica Nacional de Cemento S.A. (Fancesa).
Esta iniciativa se origina tras la identificación de un incidente el 28 de septiembre, cuando un cargamento de cemento que debía llegar a Lajastambo no cumplió su ruta y fue desviado ilegalmente hacia otras zonas. A pesar de haber presentado una denuncia formal ante la presidencia del directorio el 1 de octubre, junto con evidencia fotográfica y datos de los vehículos implicados, la Alcaldía ha observado una falta de reacciones efectivas por parte de la gerencia general de Fancesa.
Medidas adicionales para mejorar la distribución del cemento.
En declaraciones a Correo del Sur Radio, Víctor Sánchez, representante municipal en Fancesa, enfatizó la necesidad de establecer una presencia directa en la región andina para controlar la distribución del cemento, que actualmente es manipulada por intermediarios privados. Según Sánchez, estos intermediarios están aprovechando los precios establecidos en Sucre para desviar el producto hacia otros mercados, generando pérdidas significativas para la empresa y para el departamento.
Además de la apertura de la nueva agencia, la propuesta incluye la formalización de acuerdos con la Ferroviaria Andina para facilitar el transporte del cemento desde Sucre hacia regiones como Potosí, Oruro y La Paz, e incluso se contempla la posibilidad de exportar a Antofagasta, en Chile. También se planea establecer una línea de denuncias a través de WhatsApp para que la ciudadanía pueda reportar irregularidades en el transporte.
Por último, se solicitará a la gerencia de Fancesa que implemente tecnología de seguimiento y realice operativos sorpresivos para asegurar que el cemento llegue a sus destinos asignados, buscando así minimizar las vulnerabilidades en la distribución.