El Huaso Chileno en la Catedral Grace de San Francisco: Una Joya del Artista Boliviano Antonio Sotomayor
En el prestigioso barrio de Nob Hill, San Francisco, se erige la Catedral Grace, un centro espiritual y cultural de la comunidad anglicana. En su interior, un mural vibrante representa un huaso chileno vestido con su traje tradicional, disfrutando de un paisaje que evoca la época de la fiebre del oro en 1849. Este mural, que podría confundirse con una representación mexicana, es claramente un homenaje a la cultura chilena, como lo confirma el archivista de la catedral, Michael Lampen.
La historia del mural está íntimamente ligada a la trayectoria de Antonio Sotomayor, un destacado pintor boliviano que se convirtió en una figura reconocida en San Francisco. En 1982, el decano de la catedral, David M. Gillespie, eligió a Sotomayor para realizar una serie de murales que retrataran momentos clave de la historia de la catedral y de la ciudad. A cambio, Sotomayor recibiría un pago total de 60 mil dólares por su trabajo, que realizó con gran dedicación.
Sotomayor, nacido en Chulumani, Bolivia, en 1902, llegó a San Francisco en 1923 con la intención de estudiar arquitectura, aunque terminó dedicándose por completo a la pintura. Su conexión con la comunidad chilena en San Francisco se remonta a la fiebre del oro, cuando muchos chilenos emigraron en busca de nuevas oportunidades.
La ejecución del mural sobre el huaso chileno y otros paneles históricos le tomó casi dos años, y fue completada en octubre de 1983, a pesar de que Sotomayor enfrentaba problemas de salud. Este mural no solo resalta la herencia chilena, sino que también representa un tributo a la comunidad que contribuyó al crecimiento de San Francisco durante la fiebre del oro.
La historia de la ciudad también está marcada por la colonización española que comenzó en el siglo XVIII, estableciendo la misión de San Francisco de Asís en 1776, y por el posterior periodo mexicano. Con la llegada de los anglosajones, California se convirtió en territorio estadounidense en 1848, justo cuando se desató la fiebre del oro.
A lo largo de su vida, Sotomayor se convirtió en una figura influyente en el ámbito artístico, incluso participando en la recepción de la fundación de las Naciones Unidas en 1945. Su legado perdura no solo en los murales de la Catedral Grace, sino también en la rica historia de la comunidad chilena en San Francisco.