Bolivia se prepara ante la inminente llegada de un Súper Niño
Bolivia ha experimentado tres episodios de Súper Niño a lo largo de su historia, específicamente en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016. Sin embargo, las proyecciones actuales sugieren que el fenómeno que se aproxima podría ser aún más potente, según alertan especialistas de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). Es fundamental que el país comience a prepararse para posibles sequías, inundaciones, incendios forestales y afectaciones en la producción agropecuaria.
Jorge Molina, investigador del Instituto de Hidráulica e Hidrología de la UMSA, mencionó que el fenómeno de El Niño está actualmente en una fase moderada, pero los modelos climáticos indican una probabilidad superior al 90% de que se convierta en un Súper Niño en los próximos meses. Aunque estas proyecciones no deben ser tomadas como certeza, es importante no subestimar la situación.
Con experiencias pasadas que dejaron huellas significativas en diversas regiones del país, como sequías e inundaciones que ocasionaron pérdidas económicas y afectaron a la población, los especialistas sostienen que el próximo evento podría ser más intenso que los anteriores. Esta posibilidad resalta la necesidad de fortalecer las medidas de prevención y el sistema de respuesta nacional.
Los efectos del fenómeno no serán uniformes en todo el país. Edson Ramírez, también del Instituto de Hidráulica e Hidrología, explicó que las proyecciones sugieren un comportamiento diverso según la región. En el altiplano, se anticipa un déficit de precipitaciones y sequías, mientras que en el oriente podrían ocurrir lluvias más intensas y episodios de inundación.
Además, se prevé un aumento en las temperaturas y un mayor riesgo de incendios forestales, lo que podría afectar los recursos hídricos y la producción en diferentes sectores. Ramírez subrayó la importancia de una planificación adecuada y una gestión eficiente del agua para mitigar estos impactos.
El sector agropecuario se posiciona como uno de los más vulnerables ante estas condiciones. David Cruz, especialista en cambio climático y producción agropecuaria, alertó que las alteraciones en las lluvias y temperaturas podrían comprometer la producción de cultivos clave como la papa, el maíz y diversas hortalizas. Mientras algunos agricultores podrían enfrentar sequías, otros se verían afectados por inundaciones y condiciones extremas.
Cruz enfatizó que no se puede esperar a que se produzca una emergencia para reaccionar. Instó a la población a prepararse desde ahora, sugiriendo el uso eficiente del agua, la recolección de agua de lluvia y la elección de variedades de cultivos más resistentes. La prevención debe iniciarse antes de que las emergencias ocurran, dado que cada tipo de cultivo tiene diferente capacidad de adaptación a condiciones de escasez o exceso de agua.
Ante la inminente llegada de un Súper Niño potencialmente más fuerte, la UMSA llevará a cabo diversas actividades para informar y concientizar a la población. Una de las primeras iniciativas es el encuentro titulado "Alerta temprana sobre los impactos del fenómeno de El Niño 2026-2027 en Bolivia", programado para el 14 de agosto, de 10:00 a 13:00 en el Paraninfo del Monoblock, con entrada gratuita.
Durante este encuentro, los especialistas presentarán diferentes escenarios climáticos, información científica y recomendaciones útiles para que la población y los sectores productivos tomen precauciones ante los posibles impactos.
El fenómeno de El Niño se define por el calentamiento anómalo de las aguas del Océano Pacífico ecuatorial, lo que altera los patrones climáticos globales. Un Súper Niño se da cuando este calentamiento es excepcionalmente alto, superando los 2 °C o 2.5 °C por encima del promedio histórico, lo que puede llevar a desastres climáticos más severos y peligrosos.