Sánchez Berzaín propone una amplia coalición para enfrentar el narcotráfico en Bolivia
Carlos Sánchez Berzaín, quien se desempeñó como ministro de Defensa en el último gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, ha revelado su intención de formar una "Gran Alianza Boliviana". Este esfuerzo busca movilizar a la ciudadanía para "recuperar la patria" y combatir lo que él denomina un "narcoestado". Desde su lugar de residencia en Estados Unidos, ha propuesto una estrategia de unidad que integre a distintos sectores sociales, políticos y territoriales.
En un artículo reciente de Infobae, Sánchez Berzaín enfatizó la necesidad de un proceso de unidad nacional que contrarreste las divisiones actuales que, según su análisis, mantienen el sistema político vigente. Planteó que la movilización nacional es esencial para erradicar el narcotráfico.
El exministro subrayó que su iniciativa no solo busca unir a diversas clases sociales, sino también superar las diferencias políticas en un contexto que él califica de "intervencionismo fascista", donde se utilizan grupos de choque y sindicatos para dividir a la población.
Según Sánchez Berzaín, ya ha comenzado a dialogar con ciudadanos que reconocen la crisis que atraviesa Bolivia. La fase de organización de esta alianza está prevista para extenderse hasta finales de este año, con el objetivo de "recuperar la moral social" en el país.
El exministro considera que la división entre los bolivianos es uno de los pilares del sistema que él cuestiona. Por ello, su propuesta incluye derrotar al crimen organizado que, según él, ejerce control sobre el poder político, lo que impide avanzar en la lucha contra la pobreza y el subdesarrollo.
Con la creación de la "Gran Alianza Boliviana", Sánchez Berzaín busca establecer una plataforma de movilización que una a diferentes sectores en torno a la recuperación de la República y la democracia, en contraste con lo que él considera un "narcoestado plurinacional".
En una reciente entrevista, el exministro enfatizó que mientras el "narcoterrorismo" persista, ningún presidente en Bolivia podrá ejercer el poder en su totalidad. Aunque reconoció algunos avances en la lucha contra el narcotráfico, cuestionó la dirección actual del gobierno de Rodrigo Paz.
Sánchez Berzaín enumeró cuatro líneas de acción que considera fundamentales para alcanzar sus objetivos, instando al presidente a elegir entre continuar con el modelo que critica o defender la nación boliviana desde la República y la democracia.