Reflexiones sobre el examen de institucionalización en la educación boliviana
El examen de institucionalización para los directivos del sistema educativo en Bolivia, convocado bajo el número 0001/2023, ha generado diversas opiniones entre los postulantes. Este proceso comenzó el 24 de septiembre y culminó con las pruebas programadas para el 11 y 12 de noviembre de 2023, otorgando solo 49 días para prepararse, lo que resultó ser un desafío considerable para muchos.
Los postulantes se enfrentaron a una extensa bibliografía que superaba las 1000 páginas, abarcando más de 30 documentos, incluyendo leyes, decretos, y textos curriculares. La preparación implicaba estudiar desde la Constitución Política del Estado hasta normativas relacionadas con la violencia y la administración educativa, lo que generó una carga significativa en un tiempo limitado.
Muchos de los candidatos optaron por estrategias de estudio aceleradas, como lecturas rápidas y subrayados, además de participar en charlas organizadas por diferentes sindicatos y consultorías educativas. Sin embargo, la presión del tiempo hizo que gran parte del proceso se asemejara a una lotería, donde la suerte podría jugar un papel más importante que el conocimiento real.
El examen en sí planteó preguntas que confundían términos clave, lo que dificultaba aún más la correcta interpretación bajo la presión del tiempo. La sensación de estar en una carrera contra reloj llevó a muchos a adivinar, lo que cuestiona la efectividad y la validez de dicha evaluación.
La necesidad de un cambio en el proceso de evaluación
Con la inminente llegada de un nuevo proceso de institucionalización, es esencial que se considere un enfoque más analítico y reflexivo. La selección de autoridades no debería depender únicamente de la memorización ni de la presión del momento, sino que debe buscar un método que valore realmente la competencia profesional.
"Obligar a asimilar cantidades excesivamente densas de información en poco tiempo no conduce al objetivo de buscar los mejores perfiles profesionales" – Angel Díaz-Barriga.