Abigail Vázquez: una vida de fuerza y reinvención
Abigail Vázquez es una mujer que ha encontrado su camino a través de diversas disciplinas. Boxeadora, tatuadora, agente inmobiliaria y modelo, ha cruzado la frontera con solo una maleta de ropa y el deseo de reponerse. Su rostro serio esconde una dulzura que pocos conocen.
Al dejar Argentina, Abigail se sintió orgullosa de haber tomado la decisión de dejar atrás todo lo familiar y conocido. "Me demostré a mí misma que no tengo miedo a dejarlo todo si es necesario" afirma, resaltando su capacidad de reinvención.
Desde pequeña, la actividad física ha sido una parte esencial de su vida. Practica deportes y artes marciales, y hoy es coach fitness con un enfoque en el coaching ontológico. Habla con determinación sobre la importancia de aprender a manejar las adversidades de la vida, afirmando que la verdadera fortaleza reside en "ser determinada y perseverante, creer en una misma".
El arte del tatuaje llegó a su vida a los 16 años, desafiando las expectativas de su familia religiosa. Abigail ha encontrado gratitud en este oficio, al ser la persona en quien otros depositan su confianza, reafirmando su compromiso de ser fiel a sí misma.
Aunque su expresión puede parecer distante, Abigail revela su lado sensible y detallista. En el amor, busca un espacio seguro que le permita ser vulnerable y dejar atrás su armadura.
Desde hace cuatro años, Abigail es madre, una experiencia que describe como "lo más hermoso y el desafío más grande" de su vida. Resalta la importancia de educar con valores y de ser amable consigo misma en el proceso.
Su incursión en el modelaje se dio de manera inesperada en 2026, cuando un director le propuso participar en un desfile. Aunque siempre había deseado ser modelo, la falta de confianza la había detenido en el pasado, pero ahora se siente lista para brillar.
Abigail ha aprendido a manejar la crítica y a liberarse de las expectativas ajenas, entendiendo que las opiniones de los demás reflejan más sobre ellos que sobre ella. Con una firme convicción, ella se propone alcanzar todos sus objetivos en Bolivia, dejando atrás una maleta que siempre fue ligera, porque lo fundamental viaja en su interior.