Aprehensiones por el caso Mariaca generan críticas a la justicia boliviana
El pasado fin de semana, se llevó a cabo la aprehensión de Roger Mariaca, exFiscal General de Bolivia, y otras autoridades del Ministerio Público, incluyendo al fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos. Esta acción se realiza en el contexto de presuntos vínculos de los implicados con el narcotraficante Sebastián Marset.
La diputada Lissa Claros ha expresado su preocupación por la falta de avances en otros casos relevantes de narcotráfico, como el de Narcomaletas, donde no se ha visto el mismo compromiso del ministro de Gobierno, Marco Oviedo. A su juicio, es necesario que la justicia trabaje con la misma intensidad en todos los casos.
Demandas de igualdad en la justicia nacional.
Claros también mencionó el caso de Fernando Cerimedo, solicitando un tratamiento equitativo y la misma diligencia que se ha mostrado en la desarticulación de la banda de Marset. "En algunos casos parece que hay un interés selectivo", enfatizó, demandando una justicia independiente y objetiva.
El ministro Oviedo, por su parte, lanzó una firme advertencia a las organizaciones criminales en el país, instándolas a alinearse con la ley y la convivencia pacífica entre los bolivianos, o enfrentar las consecuencias de sus acciones delictivas.
Reynaldo Sánchez, diputado por Tarija, también se pronunció sobre el tema, afirmando que cualquier individuo que cometa un delito debe ser procesado, pero rechazando la injerencia de gobiernos extranjeros en la justicia boliviana. "La situación actual me deja dudas sobre el sistema judicial", concluyó.
La situación del caso Mariaca ha puesto de relieve las discrepancias en la actuación de la justicia, generando un llamado a la coherencia en el manejo de las investigaciones por delitos vinculados al narcotráfico en Bolivia.