Consejos para elegir la tabla de cortar adecuada y cuidar la salud
Las tablas de cortar son utensilios fundamentales en cualquier cocina, pero a menudo se ignora cómo los materiales que las componen pueden afectar la seguridad alimentaria. El biólogo italiano Walter Antonucci explica que la elección entre una tabla de plástico o de madera no solo depende de las preferencias personales, sino también del cuidado que se les otorgue y del momento en que deben ser reemplazadas.
Tabla de plástico: ventajas y desventajas
Las tablas de plástico son ligeras y fáciles de limpiar, además de ser aptas para el lavavajillas, lo que las hace convenientes para cocinas con espacio limitado. Sin embargo, presentan un riesgo significativo cuando su superficie se ralla debido al uso frecuente. Según Antonucci, al cortar en estas tablas se pueden liberar microfragmentos que terminan en la comida, por lo que es crucial revisar su estado con regularidad y cambiarla si muestra signos de daño.
Tabla de madera: estética y cuidados necesarios
Las tablas de madera ofrecen un aspecto tradicional y acogedor, pero requieren un mantenimiento riguroso. No deben ser lavadas en lavavajillas ni sumergidas en agua, y es fundamental limpiarlas y secarlas inmediatamente después de cada uso. Además, se recomienda aplicar aceite regularmente para mantener su durabilidad. Debido a su capacidad para absorber líquidos y bacterias, estas tablas no son adecuadas para entornos profesionales, aunque su uso es aún aceptable en las casas siempre que se mantengan buenas prácticas de higiene.
Los expertos coinciden en que el material en sí no es el aspecto más relevante. Lo verdaderamente importante son los arañazos profundos, que pueden convertirse en refugio para bacterias y partículas de alimentos. Por ello, algunos consejos fundamentales incluyen:
- Utilizar más de dos tablas para diferentes tipos de alimentos (carnes, pescados y verduras) y prevenir la contaminación cruzada.
- Optar por tablas de plástico o cristal, ya que las de madera pueden ser lijadas si se dañan, mientras que las de plástico deben ser desechadas en caso de deterioro.
- Desinfectar las tablas con agua caliente y jabón después de cada uso, o sumergirlas ocasionalmente en una solución de agua fría con lejía.
“La tabla de cortar ideal es aquella que cuidamos y reemplazamos cuando es necesario”, concluye el especialista, subrayando que un manejo adecuado y una correcta higiene son claves para evitar riesgos en la salud.