Controladores aéreos bolivianos garantizan seguridad en cada vuelo
Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (NAABOL) cuenta con un equipo de 113 controladores de tránsito que se encargan de supervisar el movimiento de los aviones, desde su despegue hasta su llegada al aeropuerto. Este personal es vital para mantener la seguridad en cada vuelo que opera en Bolivia.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, resaltó la importancia del trabajo de estos técnicos en el contexto del Día Internacional del Controlador Aéreo, celebrado cada 20 de octubre. Según Noelia Gonzáles, la labor de estos profesionales requiere alta concentración, ya que deben tomar decisiones en cuestión de segundos.
Edson Murillo, controlador aéreo, mencionó: "Cada día, miles de pasajeros no escuchan nuestras indicaciones, pero cada despegue y aterrizaje se realiza con total seguridad". A su vez, Joan Iriarte enfatizó la necesidad de una excelente coordinación entre los controladores para ofrecer instrucciones precisas a los pilotos, garantizando así un traslado seguro y eficiente de los pasajeros.
Oscar Veizaga Siles, Director General Ejecutivo de NAABOL, felicitó a los controladores por su contribución al transporte aéreo, señalando que su labor permite que "el mundo vuele". Destacó que no solo se celebra una profesión, sino también una verdadera vocación de servicio hacia los pasajeros.
Ronaldo Vargas, otro controlador, subrayó la importancia de la atención y responsabilidad que deben tener para garantizar la seguridad de los vuelos. Esta fecha conmemorativa coincide con la fundación de la Federación Internacional de Asociaciones de Controladores de Tránsito Aéreo (IFATCA) en 1961.
Jean Andre Touchard, jefe de la Unidad Nacional de Navegación Aérea, expresó su gratitud hacia los controladores, afirmando que a través de sus voces se transmiten "sueños, alegrías, esperanzas y encuentros". Su compromiso es fundamental para la seguridad operativa en el espacio aéreo boliviano.
La IFATCA, en sus redes sociales, destacó que a lo largo de 65 años, la organización ha crecido desde 12 asociaciones iniciales hasta más de 130 a nivel mundial, siempre enfocándose en las personas detrás del control de tráfico aéreo, con el elemento humano como prioridad.