Controversia en torno a la presentación de la Ley de Inversiones y compra de vehículo del Ministro Espinoza
La presentación de la Ley de Inversiones, esperada con entusiasmo por el Gobierno, comenzó con un tropiezo significativo: el reconocimiento del cierre del Ministerio de Planificación realizado por decreto y no por Ley. Este hecho fue destacado por el presidente Rodrigo Paz, quien expresó su descontento en los pasillos de la Casa Grande del Pueblo, aunque no se ha determinado a quién responsabilizar por esta situación.
A medida que avanzaba la jornada, surgieron tensiones entre las bancadas de la Asamblea Plurinacional. La estrategia del Gobierno de interactuar más con las instituciones que con los partidos políticos ha generado descontento entre los líderes partidarios. A pesar de negarse a socializar previamente la Ley, se confirmó que se buscará apoyo en cada bancada para impulsar sus proyectos, algo que fue criticado por la senadora Tomasa Yarhui, quien advirtió sobre el riesgo de promover el trasfugio en las votaciones.
Libre, agrupación que surgió de la sigla del FRI y que se alió con Demócratas, ha tenido tensiones internas a pesar de su cohesión ideológica, y algo similar ocurre en la bancada de Unidad, donde varios aliados han tomado decisiones independientes de la línea del partido.
En otro ámbito, se reveló que el Gobierno contempla a José Luis Lupo y Luis Fernando Camacho, exgobernador de Santa Cruz, como posibles embajadores. Ambos carecen de formación diplomática específica, lo que sugiere la continuidad de un criterio discrecional en la selección de representantes diplomáticos.
La situación se complicó aún más cuando se hizo pública la carátula notarial de la compra de un Audi Q4 SUV e-tron, un vehículo valorado en 60.000 dólares, adquirido por el Ministro Espinoza por solo 50.000 bolivianos. En medio de la presentación de la Ley de Inversiones, se vio obligado a aclarar esta transacción, que él mismo atribuyó a un “error” en la documentación, donde debería haber consignado 350.000 bolivianos.
Espinoza mencionó que los fondos para la compra provienen de la venta de una vagoneta propia, la cual no fue declarada en su Declaración Jurada al asumir el cargo en noviembre de 2025, donde solo reportó activos por 392 bolivianos. La adquisición se realizó el 30 de abril, en un contexto donde el dólar estaba fijado a 6,96 bolivianos.
A pesar de los contratiempos, el ministro defendió la Ley de Inversiones, la cual aún no ha llegado a las bancadas y está enmarcada en un mensaje de reinicio del Gobierno. Espinoza enfatizó la importancia de la creación de una Agencia Nacional de Inversiones que se encargará de coordinar políticas de promoción y regulación para atraer capitales.