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Sábado 12 de septiembre de 2026

POLÍTICA

Crisis política y económica en Bolivia: retos del gobierno de Paz Pereira

  • 00:08
  • Álex Mogro

El presidente de Bolivia, Paz Pereira, se encuentra en medio de un ambiente de crisis y controversia, enfrentando múltiples escándalos que complican aún más la situación económica del país. A medida que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) avanza, surgen dudas sobre su efectividad y real impacto en la economía boliviana.

Entre los más recientes escándalos se encuentra el caso de Nadia Beller, quien fue atacada con disparos, lo que ha llevado a la detención de su pareja y asesor principal del presidente, Fernando Cerimedo, por tentativa de feminicidio. Este caso ha derivado en acusaciones de enriquecimiento ilícito y posibles vínculos con el narcotráfico, lo que ha alimentado la polémica en torno al gobierno.

Mientras tanto, el presidente ha intentado mantener la calma, especulando sobre posibles atentados en medio de la tragedia en Viacha, aunque su propio ministro, Oviedo, ha desmentido estas afirmaciones. A su vez, se ha dado a conocer que más de un centenar de guardaparques del Sernap han sido presionados a renunciar tras la fusión de ministerios, lo que refleja la tensión en el gabinete.

El acuerdo con el FMI y sus implicaciones

El recientemente firmado acuerdo con el FMI por un crédito de 1.900 millones de dólares plantea una serie de exigencias que han generado preocupación entre analistas y la población. El acuerdo incluye medidas de austeridad severas, como la eliminación de subsidios a los combustibles y ajustes en el presupuesto nacional que no contemplarán recursos para estas ayudas.

Analistas económicos cuestionan si estos 1.900 millones serán suficientes para mitigar el impacto de las reformas propuestas. Algunos consideran que el gobierno de Paz Pereira podría intentar ganar tiempo con la esperanza de que las exigencias del FMI se suavicen, mientras otros advierten que la situación podría volverse insostenible antes del primer desembolso.

El Estado de Excepción, vigente desde el 20 de junio, se ha utilizado para contener protestas y bloqueos, aunque el diputado Alejandro Medinaceli ha solicitado su extensión por 90 días, argumentando la existencia de amenazas a la estabilidad del país. Sin embargo, la aprobación de nuevas leyes durante este estado no es bien vista por organismos internacionales.