El dramático aumento del consumo de ketamina entre jóvenes en el Reino Unido
Se proyecta que en Reino Unido, entre 2024 y 2025, aproximadamente 264.000 personas de entre 16 y 59 años consumirán ketamina de manera ilegal. Este incremento se ha visto acompañado por un aumento significativo en las solicitudes de tratamiento por trastornos relacionados con esta droga, que se ha multiplicado por doce en los últimos diez años.
Megan Harmes, una joven de 24 años, comenzó a consumir ketamina a los 14. Tras años de adicción, su salud se deterioró al punto de necesitar pañales debido a problemas de incontinencia provocados por el uso de la sustancia. Actualmente, está en proceso de rehabilitación y se siente optimista sobre su recuperación.
La organización benéfica Kaleidoscope ha reportado un aumento notable en las derivaciones a su centro de rehabilitación. En 2021 atendieron solo a dos personas por consumo de ketamina, mientras que en lo que va de este año han recibido a 112 pacientes.
Un estudio de la Universidad del Sur de Gales está investigando las necesidades de este grupo etario, puesto que los efectos dañinos de la ketamina se manifiestan más rápidamente que con otras drogas como el alcohol o la cocaína. Se ha resaltado la necesidad de que los servicios de atención se adapten a las características de los jóvenes, quienes enfrentan complejidades diferentes a las de los adultos mayores.
Durante la pandemia de covid-19, el consumo de ketamina se volvió más común entre los jóvenes, como fue el caso de Megan, que se vio impulsada por el trabajo remoto y la disponibilidad de la droga a bajo costo. Su uso constante afectó su vida laboral y personal, llevando a consecuencias severas para su salud.
Jo Moore, quien dirige el centro de rehabilitación Birchwood de Kaleidoscope, destacó que hace cinco años solo recibieron una solicitud de desintoxicación por ketamina, pero en lo que va de este año, el número ha crecido significativamente, indicando un problema creciente en la utilización de esta droga entre jóvenes.
Los efectos adversos del consumo prolongado de ketamina son serios e incluyen problemas de memoria, dolor crónico y daños en la vejiga. La comunidad médica todavía no ha encontrado respuestas efectivas para abordar las necesidades de esta población, que se enfrenta a desafíos únicos.
A pesar de los desafíos, los especialistas como Moore ven mejoras en la educación sobre el consumo de drogas en escuelas y universidades, lo que ha empezado a mostrar resultados positivos. Sin embargo, aún queda mucho por hacer para ayudar a aquellos que ya han caído en la adicción.