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Martes 27 de octubre de 2026

MUNDO

El impacto devastador de El Niño en el Corredor Seco de Centroamérica

  • 10:39
  • Álex Mogro

En el Corredor Seco de Centroamérica, una región que atraviesa Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, más de 10 millones de personas se enfrentan a una grave crisis. Con más del 70% de su población rural viviendo en condiciones de pobreza, la situación es alarmante, especialmente para los más de un millón de niños que sufren de malnutrición, según informes de la ONU.

Juan Estanislao Muñoz, un agricultor de 61 años que reside en la comunidad de las Chácaras, en Choluteca, Honduras, asegura que nunca ha experimentado una sequía tan severa. "No habrá cosechas, no habrá nada", advierte, reflejando la desesperación de muchos en la región.

El fenómeno de El Niño, que se presenta cada dos a siete años, ha intensificado la sequía, alterando los patrones de lluvia y viento en el área. Según el Servicio Meteorológico del Reino Unido, este evento es el más fuerte desde 1900, lo que ha llevado a un empeoramiento de la situación para millones de familias que dependen de la agricultura de subsistencia.

La sequía ha afectado gravemente las cosechas de maíz y frijol, que son esenciales para la alimentación en la región. Muñoz indica que en su primera cosecha no obtuvo nada y ahora, sin lluvias, su futuro se ve sombrío. A su ganado le falta alimento y agua, lo que pone en riesgo su supervivencia.

Lena Savelli, del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, recientemente visitó Honduras y quedó impactada por los cambios en el paisaje y la vida de la comunidad. En Choluteca, el río que solía proporcionar agua a las familias ahora está seco, lo que agrava aún más la crisis humanitaria.

Se estima que en Honduras, el número de personas con inseguridad alimentaria podría crecer de 1,4 millones a 1,9 millones debido a la sequía provocada por El Niño. En toda América Central, se calcula que 4,2 millones de personas enfrentarán inseguridad alimentaria, y en la región de América Latina y el Caribe, al menos 16 millones más podrían sufrir de falta de alimentos.

El PMA ha comenzado a ofrecer ayuda inmediata a más de 400.000 personas en el Corredor Seco, incluyendo asistencia financiera y suministro de alimentos, para evitar que las familias tomen decisiones desesperadas ante la crisis.

A medida que los efectos de El Niño continúan intensificándose, es fundamental para las comunidades implementar estrategias a largo plazo para adaptarse a las condiciones climáticas cambiantes y fortalecer su resiliencia ante futuras crisis.

Los agricultores de la región, como Muñoz, aún mantienen la esperanza de que las lluvias lleguen a tiempo para poder sembrar nuevamente, aunque la situación actual de los pozos de agua y la falta de recursos agravan el panorama.