Estados Unidos sanciona 43 empresas chinas por violaciones laborales
El 1 de agosto, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos anunció la inclusión de 43 empresas chinas en su lista negra a causa de denuncias de trabajo forzoso. Esta acción, que entrará en vigor el 3 de agosto, marca la mayor expansión de sanciones desde la implementación de la Ley de Prevención del Trabajo Forzoso Uigur (UFLPA).
Con esta nueva medida, ya son 187 las empresas chinas que se encuentran vetadas por el gobierno estadounidense. Las sanciones afectan a sectores cruciales como el aluminio y la confección, y se derivan de acusaciones de que estas corporaciones han participado en programas coercitivos relacionados con la minoría uigur y otros grupos en la región de Xinjiang.
El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, afirmó que la intención de estas sanciones es proteger a la fuerza laboral estadounidense y evitar que compitan con productos elaborados mediante mano de obra esclava. Esta acción se inserta dentro de un contexto más amplio de tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.
Desde que entró en vigor la UFLPA, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) ha bloqueado más de 24.300 envíos, con un valor aproximado de 1.000 millones de dólares. Además, en días previos, se anunciaron nuevos aranceles del 10 % al 12,5 % sobre mercancías de diversas economías, incluyendo a China, por no ejercer suficientes controles sobre abusos laborales.
En respuesta, el Ministerio de Comercio de China rechazó las sanciones, tildándolas de coerción económica y argumentando que no hay trabajo forzado en Xinjiang. Pekín también advirtió sobre las repercusiones que estas medidas podrían tener en las cadenas de suministro globales, anunciando que tomará las acciones necesarias para proteger los intereses de sus empresas.