Esteban Prudencio explora la historia colonial de Giannecchini en su nuevo documental
En una conversación con Pura Cepa, el director tarijeño Esteban Prudencio detalla la creación de su documental experimental "Turín, 1898", que se basa en relatos del archivo franciscano. Este filme, que se estrenó el 25 de agosto en el Museo Franciscano de Tarija, busca conectar con el pasado de las comunidades guaraní-chiriguanas del Chaco boliviano y su vínculo con la figura del misionero italiano Doroteo Giannecchini.
Prudencio, nacido en 1992 en Tarija, ha estado explorando por años la conexión entre el mundo andino y el chaqueño-amazónico, y su trabajo previo en el proyecto "borde chiriguano" fue clave para desarrollar esta nueva narrativa. El acceso a un fondo del Centro de la Revolución Cultural en marzo de 2023 le permitió comenzar las grabaciones en mayo y junio, tras una extensa investigación sobre el libro de Giannecchini titulado "Historia natural, etnografía, geografía, lingüística del Chaco boliviano", el cual estuvo guardado durante un siglo antes de ser recuperado.
La inspiración de Prudencio para abordar esta historia surge de la investigación de la historiadora Isabelle Combès, quien también escribió el prólogo a la edición del libro mencionado. A partir de su trabajo, Prudencio accedió a un archivo franciscano que permitió profundizar en los detalles del viaje de cinco chiriguanos a la Exposición Misional de Turín en 1898, un evento que no ha sido ampliamente recordado en la memoria colectiva de estas comunidades.
Descubrimientos en el archivo
En su pesquisa, Prudencio encontró documentos valiosos, como una carta de 1920 firmada por una mujer llamada María Gatti, que menciona su viaje a Europa con Giannecchini. Este documento es uno de los pocos registros que vinculan a los indígenas chiriguanos con esa experiencia. A pesar de la evidente importancia del viaje, Prudencio señala que la figura de estos cinco indígenas ha quedado casi en el olvido en el imaginario actual.
Giannecchini, que documentó la cultura chiriguana con un enfoque crítico, es presentado por Prudencio como un personaje complejo. Aunque sus descripciones eran detalladas y observadoras, sus prejuicios sobre los indígenas reflejan las contradicciones de la época colonial. Prudencio reconoce la relevancia del archivo, aunque también advierte sobre el poder que implica la creación de estos documentos, cuestionando dónde se guarda realmente la memoria de estas comunidades.
El documental se caracteriza por su estilo experimental, ya que Prudencio opta por evocar memorias en lugar de seguir un enfoque narrativo tradicional. Al explorar el pasado y su relación con el presente, busca generar un diálogo sobre las experiencias de las comunidades chiriguanas y cómo estas historias aún resuenan en el contexto actual.
Finalmente, Prudencio destaca la escasez de material fotográfico sobre los cinco indígenas que viajaron a Turín, encontrando solo un par de imágenes. Esto subraya la necesidad de revisar y activar la memoria colectiva a través del archivo, invitando a los espectadores a reflexionar sobre estas historias y sus repercusiones en la actualidad.