Expertos piden investigar las redes del narcotráfico en Bolivia más allá de las detenciones
Esta semana, Bolivia fue testigo de un cambio significativo en la Fiscalía General, impulsado por acusaciones de infiltración del narcotráfico en sus estructuras. Aparte de este cambio en la dirección, se evidencia que la producción y el tráfico de drogas han proliferado más allá del Chapare y el norte de La Paz, extendiéndose a otros departamentos del país.
Los hechos de violencia relacionados con el narcotráfico son cada vez más comunes en regiones como Santa Cruz y Cochabamba, así como en menor medida en Beni y Pando. Según Manuel Morales, experto en narcotráfico, las autoridades han desviado la atención hacia la presencia de organizaciones criminales brasileñas como el Primer Comando Capital y el Comando Vermelho, sin aclarar sus nexos con los productores locales.
Morales se refiere al caso de Sebastián Marset, un narcotraficante uruguayo que fue arrestado en marzo y que ya había eludido la captura anteriormente. En sus declaraciones, Marset implicó a figuras de la política boliviana en actos de corrupción. Morales critica que el Ministro de Gobierno debería proporcionar un informe detallado sobre las fuentes de cocaína de Marset y no solo distraer la atención hacia relaciones personales.
El autor también destaca la falta de coordinación entre las diferentes instituciones del estado, citando el incidente de 32 maletas que ingresaron sin revisión al aeropuerto de Viru Viru. Esta situación resalta la necesidad urgente de una trazabilidad clara en la producción y distribución de drogas en el país.
Morales subraya que el narcotráfico ha evolucionado, afectando a 17 provincias y ocho parques nacionales. Aunque tradicionalmente se asociaba el narcotráfico con el Chapare, ahora su influencia se ha extendido a otras áreas, lo que representa un desafío mayor para las autoridades.
A pesar de los esfuerzos del gobierno de Rodrigo Paz, que incluye la incautación de drogas y la destrucción de pistas clandestinas, el presidente admitió que aún queda mucho trabajo por hacer y alertó sobre la posibilidad del narcoterrorismo.
El Ministro de Defensa también reconoció que hay mucho por hacer en términos de seguridad y enfatizó que el proceso de captura de narcotraficantes es complejo, sugiriendo que la información recopilada tras las detenciones recientes podría ser clave para futuras acciones.