Gobierno alerta sobre el cambio de operaciones de mafias hacia el gas licuado
El Gobierno de Bolivia ha revelado que las mafias involucradas en la venta y desvío ilegal de combustibles han trasladado su atención del diésel a la gasolina, y ahora se concentran en las garrafas de gas licuado de petróleo (GLP). Esta situación ha llevado a las autoridades a reforzar los controles de seguridad para asegurar el abastecimiento a la población.
El ministro de Hidrocarburos, Óscar Mario Justiniano, expresó que no hay dudas sobre el cambio en las actividades delictivas, señalando que las mafias iniciaron sus operaciones con el diésel, luego pasaron a la gasolina y actualmente están enfocadas en el gas. Su declaración se produjo durante una conferencia de prensa donde se evaluaron las intervenciones de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
Justiniano destacó que la disparidad en los precios entre Bolivia y sus países vecinos estimula el desvío de garrafas de gas para su posterior reventa. "En Perú, una garrafa se vende por más de 100 bolivianos, mientras que en nuestro país el precio es de 22,50 bolivianos", destacó el ministro.
En el informe sobre los operativos llevados a cabo en octubre, el ministro Marcelo Blanco indicó que se han confiscado un total de 659 garrafas de GLP en distintas localidades del país. Además, se incautaron 14.097 litros de gasolina, se arrestó a nueve individuos y se recuperaron tres vehículos involucrados en estas actividades ilegales.
Las garrafas, según las autoridades, son desviadas antes de alcanzar sus destinos finales. Se han detectado estos incidentes en regiones como Beni, Sucre y El Alto. Justiniano puntualizó que se seguirán realizando operativos con el apoyo de la policía para combatir estas irregularidades.
Asimismo, el ministro hizo un llamado a la ANH para que realice su labor de fiscalización de manera rigurosa y controle los precios en el mercado. Enfatizó que no se debe permitir la venta de garrafas a precios superiores a los establecidos, en respuesta a las denuncias sobre el aumento de precios en el mercado negro.
"Ahora van a ser iguales y peores"
Con estas acciones, el Gobierno busca prevenir el desvío y la comercialización irregular de gas, garantizando así un suministro adecuado para la población boliviana y combatiendo las mafias que afectan el mercado de combustibles.