Identifican focos de riesgo de protestas en Senkata, Chapare y Santa Cruz
Durante la discusión en la Asamblea Legislativa sobre la extensión del estado de excepción, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, presentó informes de inteligencia que identifican a Senkata, el Trópico de Cochabamba, y diversas localidades en Santa Cruz como focos de posible conflicto y protestas.
Oviedo mencionó que se prevé una posible reactivación de movilizaciones luego del 18 de septiembre en lugares como Senkata, el Trópico, San Julián, Yapacaní, y en la zona del puente San Pablo, que marca el límite entre Santa Cruz y Beni. Además, el funcionario indicó que se estarían enviando activistas desde el Trópico hacia otras regiones para organizar nuevas protestas, aunque no brindó detalles específicos sobre los grupos involucrados.
Para respaldar la solicitud de prórroga del estado de excepción, el Gobierno presentó un total de 12 informes técnicos que incluyen ocho de la Policía, dos del Ministerio de Gobierno, uno del Ministerio de Defensa y uno de las Fuerzas Armadas. Según Oviedo, estos documentos evidencian amenazas, estados de emergencia y bloqueos aún vigentes en diversas partes del país.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, calificó el riesgo en Santa Cruz como "muy alto", mientras que en La Paz, El Alto y Cochabamba el riesgo es "alto". En otros departamentos, el nivel de riesgo se consideró "medio-alto".
La advertencia sobre posibles conflictos fue utilizada por el Gobierno para justificar la prórroga del estado de excepción, que fue aprobada por la Asamblea Legislativa por 100 votos a favor, extendiendo así la medida por 90 días más. Esta decisión se toma en el contexto de los 53 días de bloqueos que ocurrieron entre mayo y junio, eventos que el Gobierno considera un antecedente crítico.
A pesar de la postura del Ejecutivo, varios sectores sociales y legisladores han cuestionado la necesidad de mantener esta medida y han enfatizado en la importancia de priorizar el diálogo y buscar soluciones a las demandas sociales y económicas existentes.
Las condiciones para una nueva escalada de conflictos son evidentemente alarmantes, pero se debe buscar el diálogo como prioridad.