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Martes 27 de octubre de 2026

POLICIAL

Incremento de delitos violentos genera preocupación en Tarija

  • 01:10
  • Álex Mogro

Durante el transcurso de 2026, Tarija ha visto un aumento en los delitos violentos, especialmente en su capital y en áreas fronterizas. Aunque no se ha declarado una ola de criminalidad, los incidentes han incluido desde sicariatos hasta otros actos de violencia, lo que ha llevado a la ciudadanía a estar en estado de alerta.

Uno de los crímenes más notorios fue el asesinato de Mauricio Aramayo, exdirector del Senasag, ocurrido el 8 de enero en Tarija. El ataque, que involucró a delincuentes en motocicleta, se sospecha que fue orquestado por un contrabandista. Aunque varios implicados han sido arrestados, el autor intelectual sigue en libertad.

El 24 de agosto, otro caso alarmante fue el asesinato de Nicolás Alejandro Antezana Guzmán, de 28 años, quien recibió un disparo en la cabeza. Este caso aún no ha logrado esclarecerse y las motivaciones detrás del crimen son desconocidas.

Violencia en municipios fronterizos y otros incidentes

En la frontera sur, el 1 de mayo, un hombre de unos 30 años fue abatido cerca del estadio Fabián Tintilay, en un hecho que se presume podría estar relacionado con un ajuste de cuentas. Los responsables del ataque aún no han sido localizados.

El 17 de mayo, un fiscal de materia fue víctima de un ataque cuando su vehículo fue incendiado por dos encapuchados, lo que también sigue bajo investigación. Además, el mes pasado se reportó un incendio en el auto de una notaria frente a su casa, otro hecho que se encuentra en indagación.

En Yacuiba, la semana pasada, se reportó un ataque en el que un hombre disparó contra un vehículo, pero la mujer dentro resultó ilesa. Las circunstancias del ataque aún no se han aclarado. Otros incidentes similares han involucrado a librecambistas, con asaltos y disparos que han dejado a la comunidad en estado de alarma.

En Villa Montes, el 31 de marzo, un ataque dejó a un hombre muerto y a una mujer herida, lo que también ha despertado preocupación. La víctima era un ciudadano peruano con antecedentes de narcotráfico, lo que añade un matiz complejo a la situación de violencia en la región. Aunque en Tarija no se observa un patrón claro como en el oriente del país, el incremento de la violencia es innegable.