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Martes 27 de octubre de 2026

MUNDO

La crisis del agua en la Amazonía: comunidades afectadas por minería y deforestación

  • 10:42
  • Ignacio Trigo

Erick Tijé, un indígena harakmbut de la selva sur de Perú, expresa su decepción al observar el agua contaminada del río Inambari, un cambio drástico comparado con la situación de hace cinco años. Los lugareños de Arazaire se ven obligados a comprar agua debido a la contaminación provocada por la minería ilegal, que ha acabado con sus fuentes vitales.

En la Amazonía colombiana, el mayor Lázaro Ibañez, del pueblo coreguaje, señala que la ganadería y el cambio climático están mermando el acceso al agua en el departamento de Caquetá. Afirma que la expansión de los potreros ha llevado a la deforestación, eliminando los árboles que antes sostenían sus fuentes de agua.

Un estudio colaborativo entre Mongabay Latam, El Espectador y Correo del Caroní, en conjunto con el Instituto Serrapilheira de Brasil, analizó más de 20 años de datos satelitales para evaluar el impacto de actividades como la minería, la ganadería y la construcción de hidroeléctricas en cuatro cuencas amazónicas: el río Beni en Bolivia, el Caquetá en Colombia, el Madre de Dios en Perú y el Caroní en Venezuela.

La investigación reveló que de las 722 microcuencas estudiadas, más de la mitad (393) han mostrado una disminución en el agua natural disponible. A su vez, los mapas indican que el agua se está concentrando en embalses artificiales, resultado de actividades humanas que distorsionan la percepción de su disponibilidad real.

Eva Mollinedo, ingeniera ambiental, explica que el término "agua antrópica" se refiere a cuerpos de agua generados por actividades humanas, como la minería o la acuicultura, que alteran el ciclo hídrico natural. Esto tiene implicaciones significativas para las comunidades que dependen del agua limpia.

Un aspecto crítico de la investigación fue el trabajo de campo, donde los periodistas visitaron las comunidades afectadas, recogiendo testimonios sobre la degradación de sus recursos hídricos. Con mapas en mano, los habitantes identificaron cambios en sus fuentes de agua, reflejando una pérdida considerable en sus ecosistemas vitales.

El estudio resalta que la deforestación no solo afecta las fuentes de agua locales, sino que también altera las precipitaciones en la región. Lázaro Ibañez aclara que la tala de árboles provoca la reducción de lagos y fuentes de agua, lo que tiene un efecto dominó en el clima de toda el área.