Mario Argollo de la COB retoma la comunicación y advierte sobre la crisis actual
Mario Argollo, ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), rompió su silencio este jueves tras dos meses de inactividad de la organización. Durante una conferencia de prensa, anunció la revisión de los acuerdos con el Gobierno y la evaluación de posibles acciones a seguir debido a la agudización de la situación económica y social en Bolivia.
Argollo aclaró que el silencio de la COB no se debió a negociaciones secretas con el Gobierno, como se había especulado en redes sociales, sino que buscaba proteger la situación legal de los trabajadores y dirigentes que siguen detenidos. "No queríamos perjudicar a nuestros compañeros todavía encarcelados", expresó.
El dirigente criticó las recientes medidas implementadas en contra del movimiento sindical, destacando la eliminación de los aportes sindicales y un nuevo proyecto de ley sobre la declaratoria en comisión. Según Argollo, estas acciones persiguen el objetivo de desmovilizar y dividir al movimiento obrero del país.
Argollo también señaló que los problemas que la COB había advertido en movilizaciones anteriores, como el aumento en los precios de los combustibles y servicios básicos, se están materializando. Afirmó: "Teníamos la razón de estar en las calles, pero no recibimos el apoyo esperado de la población en ese momento".
El líder sindical cuestionó el Decreto Supremo 5676, ya que el nuevo esquema de comercialización del diésel está elevando los costos operativos y afecta la canasta familiar, junto con impactos negativos en varios sectores productivos y en los trabajadores mineros.
Respecto a los compromisos asumidos por el Gobierno en el acuerdo firmado el 19 de junio, Argollo indicó que las mesas de trabajo han tenido avances parciales, pero expresó su preocupación por la falta de presencia de ciertas autoridades. La COB tiene previsto realizar una evaluación de estos avances el próximo martes.
En cuanto a la situación política, Argollo recordó el caso del asesor Fernando Cerimedo, mencionando que su alejamiento ya había sido solicitado por la COB debido a una posible injerencia extranjera en los asuntos internos del país. Además, solicitó al Gobierno una evaluación profunda de la situación económica y social, criticando el uso prolongado del estado de excepción.
Finalmente, Argollo anunció que la COB tiene planes de convocar un ampliado nacional para discutir la situación actual y decidir si retoman las movilizaciones. A pesar de su preferencia por el diálogo, advirtió que el creciente malestar social podría derivar en nuevas protestas si el Gobierno no toma medidas efectivas para solucionar los problemas económicos.