Montecristo-9: ¿nueva técnica para extracción de gas o fracking encubierto?
La estatal YPFB ha informado sobre su proyecto Montecristo-9 ubicado en Okinawa Uno, mencionando el término "estimulación hidráulica" para la producción de gas en formaciones con baja permeabilidad. Sin embargo, aún no se han revelado detalles sobre los procedimientos, fluidos y materiales que se emplearán en este pozo piloto, lo que ha despertado un debate sobre la posible implementación de fracturación hidráulica, conocida como fracking, en el país.
El gobierno considera este proyecto como un avance tecnológico que podría permitir la extracción de gas y condensado de formaciones que hasta ahora no eran rentables. La inversión proyectada es de aproximadamente 12 millones de dólares, en contraposición a los 50 millones que costaría la exploración de un pozo completo. Sin embargo, persiste la inquietud de si la técnica de estimulación que se aplicará es realmente fracking o no.
¿Qué implica la estimulación hidráulica?
El término "estimulación" en el ámbito de la ingeniería petrolera abarca diversas técnicas destinadas a mejorar la capacidad de un yacimiento para liberar hidrocarburos. Entre estas técnicas se incluye la fracturación hidráulica, que consiste en inyectar un fluido a alta presión para crear o ampliar fracturas en la roca del reservorio, utilizando además un material llamado proppant, generalmente arena, para mantener estas fracturas abiertas una vez que se retira la presión.
Por lo tanto, calificar una operación como "estimulación hidráulica" no garantiza que se realice fracking. Las diferencias técnicas son significativas y es crucial clarificar qué tipo de procedimiento se llevará a cabo en Montecristo-9.
YPFB Chaco ha identificado un problema de baja permeabilidad en las arenas de la Formación Los Monos, lo que significa que, aunque hay hidrocarburos, estos no pueden desplazarse fácilmente hacia el pozo. A partir de estimaciones, se han detectado recursos de alrededor de 245 Bcf de gas y 18 millones de barriles de condensado, pero se ha alertado que la baja permeabilidad podría complicar la producción rentable, lo que justificaría la necesidad de estimulación.
Implicaciones ambientales y conclusiones
Expertos advierten sobre los riesgos y beneficios que conlleva el uso de técnicas de estimulación. Si bien el fracking no implica automáticamente una destrucción ambiental, hay preocupaciones legítimas sobre la contaminación de aguas subterráneas y el manejo del agua en el proceso, dependiendo de cómo se realice la operación. La claridad sobre los métodos a emplear en Montecristo-9 es esencial para evaluar tanto su potencial energético como sus impactos ambientales.