Nuevo comandante de la Policía Boliviana promete luchar contra la corrupción
La Policía Boliviana inicia un proceso de renovación en su estructura de mando con la asunción de Adrián Javier Álvarez Arismendi como comandante general interino. Este cambio tuvo lugar el 31 de agosto, cuando el presidente Rodrigo Paz tomó juramento a las nuevas autoridades policiales, que también incluyen a Roger Roca Saavedra como subcomandante general y jefe de Estado Mayor, y a Franz Williams Cabrera Quispe como inspector general.
Álvarez, quien ocupó previamente la dirección nacional de Tecnologías y Telemática y fue comandante en la ciudad de El Alto, enfatizó que una de sus prioridades será luchar contra la corrupción que afecta a la institución. También se comprometió a fortalecer los sistemas de control y fiscalización, promoviendo la meritocracia y la idoneidad en la asignación de puestos, alejándose de las influencias personales.
Innovaciones tecnológicas en la Policía
El nuevo comandante también anunció que la Policía incorporará tecnologías avanzadas, como el uso de drones, para mejorar el patrullaje en los nueve departamentos del país. Además, se prevé un incremento en las capacidades de inteligencia criminal para combatir el narcotráfico, el crimen organizado transnacional, así como la trata y tráfico de personas y el lavado de activos.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, expresó su apoyo al nuevo Alto Mando, haciendo hincapié en que la honestidad, la transparencia y la integridad deben ser fundamentales en el comportamiento de los efectivos policiales. Este proceso de renovación se enmarca en los esfuerzos del Gobierno por institucionalizar y profesionalizar la Policía Boliviana.
El desafío que enfrenta el nuevo Alto Mando es claro: demostrar que este cambio no se limitará a un simple reemplazo de nombres, sino que se traducirá en una transformación significativa dentro de la Policía Boliviana.