Nuevos cargos por tortura contra Nicolás Maduro en EE.UU.
La fiscalía de Nueva York tiene previsto anunciar nuevos cargos contra Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, quienes se encuentran detenidos en Estados Unidos. Según un informe de CNN, las acusaciones hacen referencia a presuntos actos de tortura perpetrados contra ciudadanos estadounidenses en Venezuela durante el mandato de Maduro.
Maduro y Flores ya enfrentan múltiples cargos en EE.UU., que incluyen tráfico de drogas, desde su captura en Caracas en una operación autorizada por el gobierno estadounidense en enero. Ambos han negado los delitos que se les imputan, y el exmandatario se ha autodenominado como un "prisionero de guerra".
Los nuevos cargos por tortura se relacionan con la detención arbitraria de al menos doce estadounidenses bajo el régimen de Maduro, que se extiende desde 2013 hasta enero de 2026. Esta información fue proporcionada por fuentes cercanas a la investigación citadas por CNN.
Además, los fiscales están considerando imputar a otras personas involucradas en estos actos de tortura. Los anuncios oficiales sobre los cargos se esperan para el próximo jueves, aunque la fiscalía del distrito sur de Nueva York se ha negado a confirmar o comentar sobre la información.
Los fiscales estadounidenses han señalado que Maduro utilizó su posición para facilitar el tráfico de drogas, supuestamente colaborando con cárteles para enviar grandes cantidades de cocaína hacia Estados Unidos.
Ambos, Maduro y Flores, están recluidos en una prisión en Brooklyn, donde no tienen acceso a periódicos ni a internet, aunque pueden realizar algunas llamadas a familiares y abogados. Su juicio está programado para comenzar el 1 de junio de 2027.
Cilia Flores, que enfrenta problemas cardíacos, solicitará al tribunal un cambio de custodia a arresto domiciliario. Nicolás Maduro Guerra, hijo del exmandatario, ha declarado que su madre tiene un "tema en el corazón muy delicado".
Tras la detención de Maduro, Delcy Rodríguez ha asumido la presidencia interina del país, enfrentando fuertes presiones por parte de Washington, que se considera al mando de Venezuela en la actualidad.
"Maduro se considera un prisionero de guerra".