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Martes 27 de octubre de 2026

ECONOMÍA

Preocupaciones sobre el nuevo precio del diésel en Bolivia

  • 09:24
  • Ignacio Trigo

El aumento del precio del diésel de Bs 9,80 a Bs 17,95 por litro no es el único factor que inquieta al experto en hidrocarburos Jaime Balanza. Su principal preocupación se centra en la fórmula establecida por el Decreto Supremo N.º 5716, que podría provocar futuros reajustes en el costo del combustible.

Balanza señala que el decreto vincula el precio del diésel en Bolivia con el costo internacional del ULSD Colonial 62, un combustible estadounidense de bajo contenido de azufre. Además, incluye factores como el tipo de cambio, costos de transporte, almacenamiento, gastos financieros, impuestos y otros costos logísticos.

Desde su punto de vista, uno de los mayores riesgos es la inclusión del tipo de cambio en la ecuación de precios. Balanza argumenta que la necesidad de dólares para importar combustibles podría aumentar la demanda de divisas, lo que generaría presiones adicionales sobre el tipo de cambio boliviano.

Según el experto, este fenómeno podría producir un efecto dominó en la economía: un aumento en la demanda de dólares podría elevar el tipo de cambio, lo que encarecería la importación de combustibles y otros productos, trasladando esos costos al transporte y, eventualmente, a los precios de consumo.

Balanza también plantea que incluso si los precios internacionales del petróleo o el diésel disminuyen, esto no garantiza que el precio interno se ajuste a la baja automáticamente. Un posible descenso podría ser contrarrestado por la depreciación de la moneda local o el aumento en otros costos contemplados en la fórmula.

Otro aspecto que preocupa al analista es el método de reajuste del precio incluido en la norma. Este puede variar cuando los costos acumulados fluctúan un 5%, lo que permitiría más cambios sin necesidad de un debate exhaustivo sobre la estructura del precio cada vez que se ajuste.

Balanza critica la decisión de Bolivia de seguir comprando combustibles a empresas como Vitol y Trafigura, que han sido objeto de cuestionamientos sobre la calidad de los productos. Sugiere que es fundamental revisar los contratos y las especificaciones de los combustibles importados.

Finalmente, el experto advierte que el aumento en el precio del diésel impactará no solo en su costo directo, sino también en otros sectores económicos que dependen de este combustible, afectando en última instancia el poder adquisitivo de los hogares bolivianos. Por ello, Balanza propone la abrogación del Decreto Supremo N.º 5716 y destaca la necesidad de un análisis más profundo sobre la fórmula de cálculo del precio del diésel.